Comprueba las causas y mejora la capacidad de drenaje
Tony O'Neill, experto en jardinería y fundador del sitio Simplify Gardening en el Reino Unido, dijo que el primer paso es identificar el área con el agua estancada más largo y evaluar el nivel de inundación.
Recomienda que los propietarios revisen los signos de mal drenaje, como agua estancada en el césped, tierra pegajosa o raíces de césped malolientes. Las alcantarillas y las tuberías de agua alrededor de la casa también deben revisarse para evitar que el agua fluya hacia el patio.
Una de las soluciones más efectivas es la aireación del suelo. Según Tony O'Neill, el uso de herramientas de perforación en el suelo ayuda a que el aire, el agua y los nutrientes circulen mejor, mejorando así la capacidad de drenaje natural del césped.
Después de la aireación, los jardineros pueden cubrir con una fina capa de arena o fertilizante orgánico para mejorar la estructura del suelo con el tiempo. Para las áreas de inundación prolongada, los expertos recomiendan instalar un sistema de drenaje subterráneo para sacar el agua sobrante del patio.
Ajustar el cuidado de la hierba para evitar la recurrencia de las inundaciones.
Scott McLeod, experto en paisajes y propietario de McLeod Landscaping en Canadá, cree que muchas personas involuntariamente hacen que el césped se inunde más gravemente debido al riego excesivo.
Los expertos recomiendan regar profundamente pero espaciar el tiempo entre las veces para que las raíces de la hierba crezcan más fuertes. Además, no debes cortar la hierba demasiado corta porque una capa de hierba moderadamente larga ayudará a mantener la estructura del suelo estable y a limitar la evaporación de agua.
Otra solución es ajustar la pendiente del jardín. Las áreas bajas deben agregarse más tierra para crear una ligera inclinación, ayudando a que el agua se drene naturalmente del césped.
Tony O'Neill también aconseja a los cultivadores que elijan variedades de hierba que sean resistentes a las inundaciones, como la hierba de fescue alta o la hierba de cebada perenne. Estas son hierbas con raíces fuertes que se adaptan bien a las condiciones húmedas prolongadas.
Según los expertos, solo con mejorar el sistema de drenaje y cambiar los métodos de cuidado adecuados, el césped puede recuperarse significativamente después de unas semanas y mantener un color verde saludable incluso durante la temporada de lluvias.