Habiendo pasado por un matrimonio fallido que duro 6 años, la Sra. K.H conocio a su esposo actual a traves de la presentacion de amigos.
En ese momento, supo que estaba en la etapa de separacion y preparandose para completar los tramites de divorcio. La calma, la gentileza y la comprension del hombre 8 años mayor que ella la hicieron abrir gradualmente su corazon, aunque en lo profundo todavia habia no pocas dudas.
Sin embargo, esta relacion pronto se topo con la mayor barrera de la familia de su esposo, especialmente de su suegra. Aunque los dos se registraron legalmente para el matrimonio y tuvieron hijos juntos, la Sra. K.H todavia no fue reconocida. Durante muchos años, vivio en silencio, teniendo que ocultar su identidad, ocultar tanto su felicidad como sus propias heridas.
La tragedia se intensifico debido a un malentendido relacionado con el alquiler de una habitacion de alquiler. Cerca del Tet, cuando su esposo fue a Vung Tau a trabajar como enfermera, la Sra. K.H se quedo en casa para continuar con el trabajo de peluqueria. Su suegra llego inesperadamente, escucho los rumores de los vecinos y cometio un malentendido al ver al inquilino salir de su habitacion. Sin oportunidad de explicar, el suegro le pidio a la Sra. K.H que se fuera de casa de inmediato.
Despues de eso, el esposo regreso, recogio silenciosamente las pertenencias de su esposa e hijos y se llevo a madre e hijo en silencio. Desde ese momento, la relacion con la familia de su esposo se ha roto por completo.
La Sra. K.H regreso a su ciudad natal, haciendo todo tipo de trabajos para ganarse la vida, criando a sus hijos y pagando deudas. Mientras tanto, el esposo tuvo que vivir en una situacion de "ir a dos lugares", mintiendo a su madre para intentar mantener a ambas partes.
En el programa Nguoi thu 3, la Sra. K.H admitio que lo que mas la atormenta no es solo el destino de una "tercera persona", sino que su hija tiene que crecer en una familia que carece de legitimidad, donde la verdad siempre esta oculta. Ella entiende que no puede seguir evitando ni esperar a que otros a su vez se enfrenten al problema.
La Dra. en Psicologia To Nhi A ofrece una perspectiva franca de que, en esta historia, la suegra no esta completamente equivocada. En la posicion de una madre, proteger a su hijo, los bienes y los valores familiares es comprensible.
Segun la experta, la solucion no radica en el silencio o la espera, sino en atreverse a enfrentarse proactivamente, atreverse a reunirse, atreverse a disculparse y agradecer, aunque el resultado pueda no ser el deseado.
Como una de las pocas invitadas que eligio "encender la luz" para revelar su identidad en la television, la Sra. K.H envio un mensaje a su suegra, expresando su gratitud por los años en que su madre reemplazo a su nuera para cuidar a su nieto. Lo que espera no es una excusa, sino una oportunidad de conocer, ser entendida y vivir en el verdadero sentido de la palabra en su pequeña familia.