Muchos padres se han sentido confundidos cuando sus hijos, mientras juegan, de repente se enojan, tiran cosas, arrojan juguetes solo porque no pueden comprar lo que les gusta o son reprendidos. No pocas personas inmediatamente regañan, pensando que los niños son groseros, niños malos. Pero en realidad, este comportamiento a menudo proviene de una causa más profunda: los niños no tienen suficientes habilidades para controlar sus emociones.
Según los psicólogos infantiles, los niños pequeños suelen expresar sus emociones con acciones porque aún no pueden usar las palabras para expresar la decepción, la ira o la impotencia. Cuando el niño tira cosas, puede ser una señal de que está "exprimido" emocionalmente.
¿Por qué tiras cosas cuando no estás contento?
Los niños a menudo tiran cosas cuando sienten que no están satisfechos o que se les quita el control. Para los adultos, es solo un asunto menor, pero para los niños, la sensación de decepción es muy grande. Si el niño no ha aprendido a calmarse, reaccionará instintivamente.
Además, algunos niños tiran cosas porque han visto a adultos enojados, rompiendo cosas, gritando. Los niños aprenden ese comportamiento sin entender lo correcto y lo incorrecto.
Los padres que manejan mal a sus hijos serán aún más "explosivos".
Si los padres gritan, abofetean o insultan a su hijo justo cuando está enojado, se excitará aún más. El niño puede tirar más fuerte, llorar más o volverse terco.
Más peligroso aún, si este comportamiento es ignorado o consentido, los niños entenderán que simplemente tirar cosas es lograr lo que quieren.
Cómo manejar correctamente cuando un niño tira cosas
Lo más importante es mantener la calma. Los padres deben evitar que sus hijos pongan en peligro manteniéndose alejados de objetos duros, y luego decir breve y claramente: "No tires cosas. Tirar cosas es hacer daño a los demás".
Cuando el niño se haya calmado, ayúdale a nombrar sus emociones: "Estás enfadado, ¿verdad?" Esto ayuda al niño a aprender a reconocer y controlar las emociones en lugar de estallar con acciones.
Los padres también deben establecer límites claros: si el niño tira un juguete, el juguete se guardará por un tiempo. Esta es una forma de enseñarle a ser responsable sin violencia.
Más importante aún, enséñele a su hijo cómo desahogarse de forma segura, como respirar profundamente, apretar el balón suavemente o decir "Estoy enfadado".
Los niños no aprenden naturalmente a controlarse. La calma de los padres es la mayor lección para que los niños aprendan a calmarse.