El divorcio cierra un matrimonio, pero no cierra el papel de padre y madre. En realidad, muchos niños no se sienten heridos por la separacion de sus padres, sino por la forma en que los adultos continuan tratando a los demas despues. La hostilidad, los comentarios negativos, el silencio tenso o arrastrar a los niños a conflictos con los adultos dejan cicatrices psicologicas a largo plazo.
Entonces, despues del divorcio, ¿como deben comportarse los padres con su "ex" para que sus hijos no se conviertan en victimas?
Mantener limites claros, respetar el papel de los padres del otro.
Lo primero importante es distinguir claramente entre una relacion matrimonial que ha terminado y la responsabilidad parental que aun permanece intacta. Incluso si el matrimonio no tiene exito, cada persona sigue siendo la mitad de la raiz del niño. Negar, menospreciar o atacar a la ex frente a su hijo significa herir a su propio hijo.
Muchos padres inconscientemente extienden su indignacion sobre sus hijos con frases que parecen "liberar la ira": "Tu padre es irresponsable", "Tu madre no es nada". Pero para los niños, es un golpe directo en la sensacion de seguridad y autoestima. Los niños no saben a quien apoyarse, solo saben sentir dolor y confusion.
La Dra. Joan Kelly, psicologa clinica, experta en divorcios y crianza despues del divorcio en Estados Unidos, enfatizo: "Los niños se desarrollan de forma mas saludable cuando se les permite amar tanto a su padre como a su madre sin sentirse culpables. Los conflictos entre padres despues del divorcio son mas perjudiciales para los niños que el divorcio en si".
Respetar a los antiguos no es volver o borrar los viejos traumas, sino mantener un comportamiento civilizado, no convertir a los niños en oyentes de sus confidencias, no obligar a los niños a elegir su bando.
Cooperar por el niño, no usar al niño como herramienta de represalia
Otro error comun es usar a los hijos como "trampolin" en las relaciones posparto: obstruir los visitas, manipular las emociones de los hijos o aprovechar a los hijos para presionar a los ex. Estos comportamientos pueden satisfacer las emociones inmediatas de los adultos, pero dejar graves consecuencias para los niños.
Los niños que viven en un entorno en el que los padres se enfrentan a menudo llevan consigo una sensacion prolongada de inseguridad, son propensos a la ansiedad, el silencio o la aparicion de comportamientos negativos. Muchos estudios demuestran que los niños que experimentan conflictos prolongados despues del divorcio corren el riesgo de tener problemas emocionales y de relaciones en la edad adulta.
Segun el Dr. Robert Emery, profesor de psicologia en la Universidad de Virginia (EE. UU.), autor de muchos trabajos de investigacion sobre la familia despues del divorcio, lo que los niños necesitan no es una familia perfecta, sino "adultos que sepan controlar sus emociones y cooperar en beneficio a largo plazo de sus hijos".
La cooperacion aqui se refleja en cosas muy concretas: unificacion de la forma de criar, respeto por el horario de visitas a los niños, intercambio de informacion sobre el estudio y la salud de los niños con una actitud tranquila, sin ataques personales.
El divorcio ya es una perdida. Pero la forma en que los padres se comportan despues decidira si esa perdida se convierte en una herida o una leccion de crecimiento para el niño. Cuando los adultos son lo suficientemente valientes como para poner los intereses del niño por encima del daño personal, el niño aprendera a amar sano, aunque la familia ya no este intacta.