En el proceso de crianza de los hijos, no pocos padres creen que dar a sus hijos todo es una forma de expresar amor. Sin embargo, cuando el consentimiento supera los límites, los niños pueden perder gradualmente la conciencia de apreciar y ser responsables con la familia.
Según el análisis de la American Psychological Association, los niños que crecen en un entorno donde se satisfacen todas las necesidades sin esfuerzo a menudo desarrollan fácilmente la psicología de "ser servidos", lo que reduce la capacidad de empatía y gratitud.
Cuando el amor va acompañado de respuestas incondicionales
Muchos padres están dispuestos a hacer todo por sus hijos, desde las tareas más pequeñas como recoger la comida, preparar la comida hasta resolver las dificultades por ellos. Esto hace que los niños se acostumbren a recibir sin necesidad de dar.
Poco a poco, los niños pueden considerar esas cosas como obvias y ya no sienten la necesidad de dar las gracias.
No enseñar a los niños sobre límites y responsabilidades
Una de las razones por las que los niños se vuelven insensibles es que no se les enseña sobre los límites. Cuando se cumplen todas las demandas, es difícil para los niños entender el valor del esfuerzo y la dedicación.
Los expertos creen que asignar a los niños tareas apropiadas para su edad les ayudará a comprender las responsabilidades y a apreciar más lo que reciben.
Los niños carecen de habilidades para afrontar las dificultades
Los niños excesivamente mimados suelen tener menos oportunidades de experimentar el fracaso o resolver problemas por sí mismos. Esto hace que los niños sean fácilmente dependientes de sus padres y les resulte difícil adaptarse cuando salen al entorno exterior.
Según la Escuela de Graduados de Educación de Harvard, permitir que los niños participen en actividades familiares y manejen las situaciones por sí mismos ayuda a desarrollar la independencia y la gratitud.
Cómo amar correctamente
Amar no significa satisfacer todos los deseos de los niños. Los padres pueden expresar sus sentimientos escuchando, acompañando y guiando en lugar de hacerlo por ellos.
Enseñar a los niños a dar las gracias, compartir el trabajo en la familia y comprender el valor del esfuerzo ayudará a formar un carácter más positivo.
Criar incorrectamente puede traer consecuencias a largo plazo en el proceso de crecimiento de los niños. Cuando el amor va acompañado de principios y límites, los niños no solo se desarrollan bien, sino que también saben apreciar lo que tienen.