En el proceso de crianza de los hijos, el amor es necesario, pero si faltan principios, los niños son propensos a formar hábitos de dependencia. Muchos psicólogos advierten que el consentimiento excesivo puede afectar a largo plazo la personalidad y la capacidad de adaptación de los niños.
Según la Asociación Americana de Psicología, los niños que no son enseñados sobre límites y responsabilidad a menudo tienen dificultades para controlar sus emociones y construir relaciones sociales.
Las siguientes son 4 manifestaciones comunes:
1. Los niños se enojan fácilmente cuando no se les responde.
Cuando todos los deseos se satisfacen, los niños tienden a pensar que es obvio. Si son rechazados, los niños son propensos a hacer rabietas, irritarse o reaccionar de forma exagerada.
2. Falta de habilidades de independencia
Según el análisis de la Harvard Medical School, el hecho de que los padres hagan todo en su lugar hace que los niños carezcan de oportunidades para practicar habilidades de resolución de problemas. Con el tiempo, los niños se vuelven dependientes y carecen de confianza.
3. Poco saber compartir, falta de empatía
Los niños mimados a menudo se acostumbran a ser el "centro". Esto puede dificultar que los niños comprendan los sentimientos de los demás o no estén dispuestos a compartir.
4. No ser responsable del comportamiento
Un estudio mencionado en la BBC muestra que los niños que son menos disciplinados tienden a culpar a las circunstancias o a otros cuando cometen errores.
Los expertos recomiendan que los padres establezcan reglas claras, animen a sus hijos a trabajar por sí mismos de acuerdo con su edad y aprendan a aceptar las consecuencias naturales. Amar de la manera correcta no es cumplir con todos los requisitos, sino ayudar a los niños a crecer firmes y responsables.