Ariana Grande ha demandado formalmente a personas acusadas de estar detrás de una serie de intrusiones ilegales, robos y distribución de sus productos musicales no publicados.
La demanda fue presentada por la cantante ante un tribunal de Los Ángeles (EE. UU.), que exige la identificación de los hackers que se cree que han pirateado las cuentas digitales de sus socios que trabajaron con ella. Ariana Grande argumenta que estas acciones se han prolongado durante muchos años, afectando gravemente su privacidad, así como su proceso creativo artístico.
Según los registros legales, los hackers no apuntaron directamente a las cuentas personales de Ariana Grande, sino que se centraron en personas relacionadas con el proceso de producción musical, como productores, fotógrafos y técnicos. Utilizando formas como la suplantación de identidad, el fraude por correo electrónico y el acceso a dispositivos, se cree que este grupo se ha llevado muchos datos no publicados.
Una de las acusaciones más notables es la filtración de docenas de canciones no publicadas de Ariana Grande en los últimos tiempos. El expediente de la demanda indica que solo en 2023, hasta 45 canciones no publicadas de la cantante fueron robadas y distribuidas ilegalmente en línea.
El equipo legal de Ariana Grande determinó que los casos no son acciones individuales sino que forman parte de una serie de actos organizados destinados a explotar los activos creativos de la cantante. Se cree que el contenido robado se ha intercambiado y vendido ilegalmente en línea, causando daños a su plan de lanzamiento de productos.
Además de las grabaciones, la demanda también menciona el acceso de hackers a imágenes y videos detrás de escena de las sesiones de grabación, el proceso de realización del MV. En 2024, un grupo de sujetos fue acusado de hacerse pasar por fotógrafos creando cuentas de correo electrónico y nombres de dominio similares, luego engañando a un técnico para que enviara imágenes no publicadas de Ariana Grande.
Antes de demandar, Ariana Grande había expresado repetidamente su indignación cuando sus productos musicales incompletos se filtraron en línea. En una conversación en 2024, la cantante mencionó "Fantasize", una canción en colaboración con el famoso productor Max Martin, después de que la grabación se filtrara y se difundiera fuertemente en TikTok.
Ariana Grande dijo que esta canción fue realizada originalmente para otro proyecto y no como un producto oficial en su carrera. La cantante una vez calificó a quienes difundían ilegalmente música de artistas como una grave violación de los derechos de autor.
A través de esta demanda, Ariana Grande quiere obligar a las personas detrás de las filtraciones a asumir la responsabilidad legal. La cantante cree que la intrusión y la difusión de datos no solo afectan la privacidad, sino que también interrumpen la estrategia de lanzamiento de música, causando pérdidas económicas y artísticas.
La demanda tuvo lugar en un momento en que Ariana Grande se preparaba para lanzar su octavo álbum de estudio "Petal" y estaba realizando una gira internacional. Después del éxito con el papel de Glinda en la película "Wicked", la cantante continuó centrándose en actividades musicales, y dijo que quería dedicar más energía a proyectos adecuados en lugar de mantener una agenda demasiado apretada.
Con el nuevo movimiento legal, Ariana Grande se ha convertido en una de las artistas que utiliza activamente medidas legales para proteger los productos no publicados en un contexto en el que la fuga de datos se está convirtiendo cada vez más en un problema importante de la industria musical.