Como funcionario de gestion educativa que ha trabajado en la escuela durante muchos años, tuve la oportunidad de observar bastante claramente los movimientos del entorno educativo en la era digital.
Uno de los cambios mas notables es la aparicion y popularizacion de grupos de clases en las redes sociales, donde la informacion se transmite mas rapido, mas convenientemente, pero tambien plantea no pocos desafios sobre como comportarse, la delicadeza y las limitaciones que deben ser respetadas en la educacion.
En muchas aulas hoy en dia, los grupos de clase en las redes sociales se han convertido en una parte familiar de la vida educativa. Horario de clases, tarea, recordatorios ordenados, avisos urgentes... todo con un solo mensaje de texto los padres pueden captarlo.

Desde el punto de vista de la gestion de la clase, esta es una herramienta conveniente, incluso indispensable en el contexto de un gran numero de estudiantes, profesores bajo mucha presion y padres que cada vez mas desean "saber de inmediato, saber lo suficiente" sobre sus hijos.
Sin embargo, tambien en ese espacio conveniente, han ocurrido no pocas situaciones reflexivas.
Muchos profesores comparten que, si no se incluyen las infracciones de los estudiantes en el grupo, los padres pensaran que los profesores son poco observadores; si solo se mencionan por separado, me temo que no es lo suficientemente disuasorio, no crea disciplina. Pero cuando se incluyen en el grupo, hay casos en los que se encuentran con reacciones porque causan daño a los estudiantes y a los padres.
Cuando un estudiante es nombrado por llegar tarde a la escuela, olvidar la leccion, violar las reglas..., ese error se extiende inmediatamente de la relacion profesor-alumno directa, para entrar en la zona de observacion de docenas, incluso cientos de otros padres. Muchos padres comparten que cuando su hijo es nombrado en el grupo, tambien se sienten avergonzados ante otros padres. Esa sensacion, si no se controla, se convierte facilmente en ira y se extiende sobre el niño.
En terminos de educacion, la "corporacion" de errores personales deja otra consecuencia silenciosa. Cuando los estudiantes presencian que sus amigos son nombrados publicamente, no necesariamente aprenden disciplina, sino que aprenden a evitar errores guardando silencio, ocultando o lidiando. La clase en ese momento ya no es un lugar seguro para probar y cometer errores, algo que es esencial para la madurez, sino que se convierte en un espacio para mantener la imagen, mantener la apariencia fisica.
Muchos estudios educativos modernos estan unificados en un principio: la disciplina eficaz no daña la dignidad de los alumnos. Los profesores pueden ser completamente estrictos, incluso muy estrictos, pero aun asi humanos. Los errores personales deben intercambiarse por separado, claramente, con una orientacion para corregir los errores. Los padres deben ser informados, pero a traves de canales discretos y respetuosos. Con el colectivo de clase, los profesores pueden extraer lecciones comunes, recordar comunes, construir reglas comunes - sin necesidad de nombrar, sin necesidad de "dar ejemplo" con vergüenza.
La educacion nunca ha sido un trabajo facil. En la era digital, cuando toda la informacion esta a solo un toque de distancia, el profesor necesita aun mas lentitud interior para preguntarse: ¿esta accion ayuda a los estudiantes a mejorar o solo les ayuda a "completar el trabajo"? Cuando se plantea siempre esa pregunta, el grupo de clase volvera a su papel correcto: un lugar para conectar y acompañar, no un lugar para convertir los errores personales en presion colectiva.
El Sr. Hoang dijo que el Sr. Hoang, el Sr. Hoang, el Sr. Hoang, el Sr. Hoang, el Sr. Hoang, el Sr. Hoang, el Sr. Hoang, el Sr. Hoang, el Sr. Hoang, el Sr. Hoang, el Sr. Hoang.