Según los últimos datos del mercado de la mañana del 24 de febrero de 2026 (hora de Vietnam), el yen está experimentando fuertes fluctuaciones tras la impactante información de Reuters. El par USD/JPY se sitúa actualmente en 155,04, lo que corresponde a una ligera depreciación del yen del 0,26% en comparación con la sesión anterior. Mientras que el valor de 1 dólar estadounidense en yenes (USD/JPY) se mantiene en una zona alta, el valor de 1 yen en dólares estadounidenses (JPY/USD) todavía está bajo una fuerte presión por la ola de ventas prolongada durante las últimas 52 semanas.
La razón principal por la que el yen se ha convertido en el centro de atención es la rara intervención de Washington. Según Reuters, el Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, ha ordenado a la Reserva Federal de Nueva York que lleve a cabo controles de tipo de cambio (rate checks) sin una solicitud de Japón. Este es un paso extremadamente disuasorio para los especuladores, ya que los controles de tipo de cambio suelen ser el preludio de una intervención directa en el mercado de divisas para comprar yenes y vender dólares estadounidenses.
La consecuencia de esta acción por parte de Estados Unidos ha ayudado a que el yen escape temporalmente del riesgo de caer al umbral psicológico de 160 JPY/USD. Para la economía japonesa, el debilitamiento del yen se ha convertido en una gran carga al impulsar los precios de los bienes importados, afectando directamente los bolsillos de los hogares. La disposición de Estados Unidos a utilizar la fortaleza económica para estabilizar a sus aliados muestra que un escenario de intervención conjunta entre los dos países está muy cerca.
Las perspectivas del yen en el futuro dependen completamente de los próximos movimientos del Departamento del Tesoro de Estados Unidos y Japón. Si el tipo de cambio USD/JPY no puede enfriarse por debajo de la zona 152, los inversores deberían prepararse para una primera ronda de intervención oficial después de 15 años. Por el contrario, si el yen continúa cayendo, la presión inflacionaria en Japón obligará a los responsables políticos a tomar decisiones más duras para proteger la moneda nacional.