El mercado de divisas del 4 de marzo de 2026 fue testigo de acontecimientos mixtos y dramáticos. Según datos de Investing, el par de divisas USD/JPY (un yen por 1 dólar estadounidense) cayó alrededor de un 0,2%, lo que refleja una ligera recuperación del yen tras las duras declaraciones de los funcionarios japoneses.
Sin embargo, esta moneda todavía se encuentra cerca de su nivel más bajo en 5 semanas debido a la presión del fortalecimiento del dólar estadounidense (el índice del dólar subió un 0,6%) y el precio del petróleo Brent se disparó un 14% desde el final de la semana pasada.
Según Reuters, en una audiencia ante el Parlamento, el gobernador del BOJ, Kazuo Ueda, afirmó que el banco central continuará la hoja de ruta para aumentar las tasas de interés si se garantizan las previsiones económicas. Después de elevar las tasas de interés al 0,75% en diciembre de 2024, el BOJ está siguiendo de cerca el impacto de la debilidad del yen en la inflación.
Ueda advirtió que el aumento de los precios del petróleo debido al conflicto iraní podría elevar las expectativas de inflación de los hogares, obligando al BOJ a tomar medidas más drásticas para alcanzar el objetivo de inflación del 2% de manera sostenible.
Las consecuencias del conflicto en Oriente Medio están creando un problema difícil para la economía japonesa, que depende de las importaciones de combustible. La debilidad del yen aumenta los costos de importación, lo que obliga a las empresas a trasladar la carga a los consumidores.
Sin embargo, la excesiva volatilidad del mercado global podría obligar al BOJ a posponer la próxima subida de tipos de interés en marzo para evaluar más los riesgos geopolíticos.
Ante esta presión, el Ministro de Finanzas, Satsuki Katayama, declaró que el Gobierno está dispuesto a intervenir enérgicamente en el mercado de divisas si es necesario. La coordinación entre la política monetaria del BOJ y las acciones de intervención del Gobierno será un factor clave para determinar si el yen puede salir de la zona de peligro actual o no.