Según el artículo "Tapping into Vietnam’s high-value growth ambition in 2026" (traducido aproximadamente: Abriendo el crecimiento de alto valor de Vietnam en 2026) en Vietnam Briefing, el contexto mundial enfrentando muchas incertidumbres plantea una necesidad urgente para que Vietnam reestructure proactivamente la economía, reduzca la dependencia de factores externos y mejore la capacidad interna.
Reestructuración del espacio de desarrollo
Uno de los pasos notables es la reorganización de las unidades administrativas a nivel provincial, reduciéndolas de 63 a 34, junto con un modelo de gobierno de dos niveles, racionalizando el aparato y mejorando la eficiencia operativa.
Esta reestructuración no es simplemente administrativa, sino que tiene como objetivo crear nuevos "corredores de desarrollo", fortalecer la vinculación regional y maximizar las ventajas de cada región. Las seis nuevas regiones socioeconómicas que se están configurando desempeñarán un papel fundamental en la estrategia de desarrollo espacial.
Se espera que las localidades de mayor escala tengan más autonomía en la formulación de políticas, promoviendo así el desarrollo industrial, la logística y atrayendo inversiones de manera sincronizada.
Objetivo de crecimiento ambicioso
Vietnam se fija el objetivo de un crecimiento promedio del PIB de más del 8% en el período 2021-2030, especialmente en el período 2026-2030, apuntando a un nivel de al menos el 10% anual. Para 2030, se espera que el ingreso per cápita alcance alrededor de 8.500 USD y continúe aumentando fuertemente a largo plazo.
Para lograr este objetivo, Vietnam identifica claramente las industrias clave como la electrónica, la tecnología digital, los automóviles, los ferrocarriles y la construcción naval. Al mismo tiempo, desarrolla gradualmente campos de alta tecnología como semiconductores, robots, automatización e inteligencia artificial.
Un objetivo notable es convertir a Vietnam en el segundo mercado de comercio electrónico más grande del sudeste asiático para 2030, promoviendo así la transición a una economía del conocimiento.
Motores de crecimiento por región e industria
Se han identificado claramente dos polos de crecimiento importantes. La región del Delta del Río Rojo continúa desempeñando un papel de liderazgo, liderando la transformación del modelo de crecimiento hacia la innovación.
Mientras tanto, la región del Centro Norte (Thanh Hoa - Nghe An - Ha Tinh) está orientada a convertirse en un centro de la industria pesada y energética, con industrias como la refinación y petroquímica, la metalurgia, la mecánica y la fabricación de automóviles.
Paralelamente, también se están impulsando los sectores de apoyo. Se espera que la infraestructura de transporte con el proyecto de ferrocarril de alta velocidad Norte-Sur, la ampliación del ferrocarril internacional y el sistema de metro en Hanoi y Ciudad Ho Chi Minh cree un gran impulso.
En el campo de la energía, Vietnam promueve el desarrollo de energías renovables, al tiempo que considera reiniciar proyectos de energía nuclear para garantizar la seguridad energética a largo plazo.
La infraestructura digital también es una prioridad, con la expansión de la red de fibra óptica, el despliegue de 5G, el avance hacia 6G y la construcción de un centro nacional de datos.
La nueva estrategia de desarrollo sitúa al sector económico privado en el centro. Las políticas preferenciales están diseñadas según 4 pilares principales, con el objetivo de eliminar barreras y promover el desarrollo empresarial. El Gobierno se ha fijado el objetivo de reducir en un 30% los procedimientos administrativos y los costos de cumplimiento, al tiempo que limita las inspecciones superpuestas: cada empresa solo será inspeccionada un máximo de una vez al año si no hay signos de infracción.
Oportunidades y desafíos entrelazados
Según el artículo, las fuertes reformas muestran la determinación de Vietnam de transformar el modelo de crecimiento. Sin embargo, los desafíos aún persisten a medida que el entorno internacional es volátil y la competencia para atraer inversiones es cada vez más feroz.
En ese contexto, aprovechar eficazmente las nuevas políticas, mejorar la capacidad empresarial y garantizar la coherencia en la implementación será un factor decisivo. 2026, por lo tanto, no es solo un hito, sino también una prueba para la ambición de Vietnam de ascender en la cadena de valor global.