La oxidación es uno de los problemas más comunes en los automóviles, especialmente para los coches que están en contacto frecuente con la lluvia, la alta humedad o el ambiente polvoriento.
Inicialmente, las marcas de óxido pueden ser solo pequeñas manchas en la superficie, pero si no se tratan a tiempo, pueden extenderse, reduciendo la durabilidad de la estructura y aumentando los costos de reparación.
La oxidación en los automóviles suele aparecer en las siguientes tres formas principales:
Rotura superficial
Primero está la oxidación superficial, y esta es la etapa más temprana y fácil de solucionar. Esta condición generalmente se forma cuando la capa de pintura se raya o se desprende, exponiendo el metal debajo.
La oxidación se forma en parches.
A continuación, la oxidación se solidifica en parches, que ocurre cuando la corrosión se prolonga. La superficie metálica comienza a desprenderse, áspera y aparecen parches de oxidación más grandes.
Corrosión por corrosión
Lo más grave es la corrosión por oxidación, cuando la oxidación ha penetrado profundamente en el metal, formando agujeros en el cuerpo o el chasis del vehículo. En muchos casos, el vehículo necesita ser reparado profesionalmente o reemplazado con piezas dañadas.
Método de tratamiento eficaz
Para tratar la oxidación de manera efectiva, los propietarios de automóviles deben preparar algunas herramientas básicas como papel de lija, cepillo de hierro, solución de conversión de oxidación, polvo de carrocería, pintura de revestimiento antioxidante, pintura de relleno de color adecuada junto con equipos de protección como guantes y gafas protectoras.
El proceso de tratamiento de la oxidación comienza limpiando el área afectada. El propietario del vehículo debe lavar el polvo, la grasa y las manchas de oxidación desprendidas y luego secarlas por completo antes de proceder a reparar.
Luego, use papel de lija o un cepillo de hierro para eliminar la capa de óxido. Para los lugares más corroídos, puede usar una solución de conversión de óxido para neutralizar el proceso de oxidación y evitar que el óxido siga extendiéndose.
Si la superficie ha aparecido un hoyo profundo o un pequeño agujero, el propietario del vehículo puede usar una pasta especial para rellenar. Después de que el material esté completamente seco, es necesario frotar para crear una superficie plana y uniforme con el área circundante.
El siguiente paso es aplicar una base de pintura antioxidante para proteger la capa metálica inferior. Cuando la base esté seca, procede a aplicar pintura de relleno de color según el color del coche, luego aplica una capa adicional de pintura brillante para aumentar la durabilidad y la resistencia al agua. Las capas de pintura deben realizarse de forma fina y uniforme para evitar que la pintura se derrita o cree una superficie accidentada.
Para prevenir la oxidación, el mantenimiento periódico juega un papel muy importante. El propietario del coche debe lavar el coche con regularidad para eliminar la suciedad y la humedad acumulada, revisar los arañazos en la carrocería para volver a pintar a tiempo y, al mismo tiempo, mantener limpio el área debajo del coche, ya que este es un lugar fácil de corroer pero que a menudo recibe poca atención.