Muchos conductores se han encontrado con la situación de regresar al coche después de estacionar y descubrir que la carrocería del coche tiene una pequeña hendidura en la puerta o el guardabarros. Debido a que los daños no parecen graves, muchas personas optan por seguir utilizando el coche y posponer la reparación.
Sin embargo, según expertos en la industria de reparación de carrocerías de automóviles, esta decisión podría hacer que los propietarios de automóviles se enfrenten a mayores costos en el futuro.
Según SAMBRA (Asociación de Reparación de Carcasas de Automóviles de Sudáfrica), los vehículos modernos están diseñados con una estructura mucho más compleja que antes. Por lo tanto, incluso los pequeños impactos que dejan hendiduras en la carrocería pueden afectar la capacidad de distribución de la fuerza y la durabilidad de la estructura.
Juan Hanekom, director de Sambra, dijo que muchos conductores a menudo subestiman la gravedad de los daños menores. Mientras tanto, los coches modernos están fabricados con materiales ligeros que son capaces de absorber y distribuir la energía de impacto de maneras cuidadosamente calculadas.
Cuando esta estructura se deforma, incluso a pequeña escala, la presión puede ejercerse sobre las áreas vecinas que no están diseñadas para soportar la carga.
Bajo la influencia de las vibraciones durante el funcionamiento, las condiciones de la superficie de la carretera y los cambios de temperatura, las pequeñas hendiduras en la carrocería pueden volverse gradualmente más graves. Inicialmente, son solo daños superficiales, pero con el tiempo pueden deformar la estructura o hacer que las piezas de la carrocería se deslicen.
Además, un impacto leve también puede debilitar la capa protectora de pintura que es difícil de reconocer a simple vista. Cuando la capa de pintura se daña, la humedad puede entrar fácilmente en el metal debajo, creando condiciones para que se forme y se extienda la oxidación. Esto hace que el propietario del vehículo tenga que gastar costos adicionales en el tratamiento de corrosión, la restauración de la carrocería o el reemplazo de los componentes.
En particular, las hendiduras que aparecen cerca del parachoques o la carrocería también pueden desviar la cámara, el radar y los sensores de asistencia de conducción. Esta desviación corre el riesgo de afectar la precisión de las características de seguridad, como la advertencia de colisión, el soporte de mantenimiento de carril, el soporte de estacionamiento y el control de distancia.
El coche todavía puede funcionar normalmente aunque el sensor esté ligeramente desviado, pero la eficiencia operativa de las características de seguridad puede verse afectada en situaciones importantes.
Por lo tanto, Sambra recomienda a los propietarios de vehículos que revisen y traten las hendiduras tan pronto como las detecten. La intervención temprana no solo ayuda a reducir los costos de reparación, sino que también contribuye a proteger la estructura del vehículo, mantener la eficiencia de los sistemas de seguridad y limitar el riesgo de perder el valor del vehículo con el tiempo.