Nacida en Hanoi, criada en la ciudad de Ho Chi Minh, la diseñadora Kim Oanh Clark tuvo una trayectoria académica y profesional bastante común: estudiar en la Universidad de Comercio Exterior, trabajar en marketing, formar una familia, seguir a su esposo para establecerse en el extranjero. Durante ese tiempo, la moda no fue una elección profesional oficial, pero siempre existió como una preocupación a largo plazo.
En 2013, cuando su familia vivía en Filipinas, Kim comenzó a cambiar seriamente a este campo, estudiando en la Academia de Moda de Filipinas. A partir de su colección de graduación, sus diseños aparecieron en varias revistas de moda de la región, marcando el primer paso hacia un entorno de moda profesional.
En 2015, Kim regresó a Melbourne (Australia) y estudió en la Universidad RMIT. En 2019, se graduó con una Maestría en Diseño de Moda y recibió el Premio de la Fundación de Moda de Australia. Posteriormente, Kim realizó estudios y trabajó en el entorno de la moda en Nueva York, y también enseñó moda universitaria en Australia. El movimiento entre diferentes espacios culturales forma un enfoque de diseño que no está estrechamente relacionado con un lugar o mercado específico.

En sus composiciones, Kim no se centra en los elementos de tendencia, sino que sigue el flujo personal. Una de las fuentes de inspiración constantes son los recuerdos familiares, especialmente la imagen del padre, un cuadro revolucionario del Sur reclutado en el Norte desde la década de 1950. Las historias relacionadas con la vida militar, el uniforme militar, el paracaídas, las tiendas de campaña, las condiciones de vida en tiempos de guerra se convierten en material de recuerdo que afecta su pensamiento estético.
A partir de ahí, la colección "Memory" se construyó como un estudio sobre la memoria y los materiales. La aguja combina materiales militares con seda, terciopelo, aplicando técnicas de corte láser, impresión digital, creando una estructura de vestuario que es a la vez funcional y emocional. La memoria personal no se expresa en una dirección de nostalgia directa, sino que se transforma en un lenguaje de modelado contemporáneo, adecuado para el contexto de la representación internacional.
En la colección "Overlapped", Kim continúa explotando la intersección cultural: los motivos florales y la técnica de grabado en madera vietnamita se incorporan a la forma del traje europeo; el corpiño tradicional se coloca en la estructura del traje moderno. Los elementos tradicionales no aparecen como símbolos ilustrativos, sino que existen como una capa de material cultural en el diseño general.

En Melbourne, Kim mantiene un espacio de trabajo privado en casa, donde realiza los pasos desde bocetos, modelado, costura de muestras hasta trabajar con fábricas textiles para desarrollar materiales. Este proceso le ayuda a controlar la estructura de diseño y la calidad de los materiales, manteniendo al mismo tiempo la coherencia en el lenguaje creativo.
Las colecciones de Kim no se posicionan en la dirección de "moda nacional" o "moda tradicional", sino que abordan la identidad vietnamita como una fuente de pensamiento cultural. Los recuerdos, materiales e imágenes de Vietnam se transforman en una estructura de diseño adecuada para el espacio de la moda internacional, en lugar de mantener la forma de expresión tradicional.
En el contexto de la globalización, el viaje de Kim Oanh Clark muestra un enfoque diferente para llevar la moda vietnamita al mundo: no con símbolos, lemas o etiquetas culturales, sino con el proceso de transformar la experiencia de vida y los recuerdos personales en lenguaje de diseño. La moda, en este caso, no es solo un producto estético, sino una forma de expresión cultural, donde la identidad vietnamita existe como base de pensamiento, no como un elemento decorativo.