Aunque no es peligrosa de inmediato, la enfermedad puede causar dolor, molestias, afectar la vida diaria e incluso recaer muchas veces si no se previene adecuadamente.
Según el Dr. Lê Ngọc Châu, especialista de nivel II, Clínica Ngũ Quan, Hospital Universitario de Medicina y Farmacia de la ciudad de Ho Chi Minh - Instalación 3, la otitis externa ocurre cuando la parte del canal auditivo es atacada por bacterias o hongos. La enfermedad puede ocurrir en todas las edades, pero es más común en personas que nadan con frecuencia, niños o personas que viven en ambientes cálidos y húmedos. Pequeñas lesiones como hurgarse los oídos, rascarse o limpiar los oídos incorrectamente también crean condiciones para que los microorganismos entren.
Los síntomas iniciales suelen ser bastante leves, como picazón en los oídos, sensación de plenitud en los oídos o dolor sordo. Sin embargo, si no se trata correctamente, la enfermedad puede progresar gravemente con síntomas de dolor intenso, hinchazón y enrojecimiento del canal auditivo, secreción, pérdida auditiva e incluso extendiéndose a la piel circundante.
Una de las razones por las que la otitis externa es propensa a la recurrencia es el ambiente húmedo. Dejar que el agua se acumule en el oído después de bañarse o nadar crea condiciones favorables para el crecimiento de bacterias y hongos. Además, el hábito de usar hisopos de algodón o objetos afilados para limpiar el oído también raya la fina capa de piel en el canal auditivo, rompiendo la barrera protectora natural.
Los expertos también señalan que el cerumen no es una "sucia" que deba eliminarse por completo. Esta es una capa protectora natural que ayuda a prevenir la invasión de bacterias y suciedad. Limpiar demasiado el oído puede hacer que el canal auditivo se vuelva más sensible y inflamable.
Para prevenir la otitis externa, las personas deben mantener los oídos secos después de ducharse o nadar, limitar la introducción de objetos extraños en los oídos y limpiar los auriculares con regularidad. Al nadar, deben usar tapones de oído especiales y evitar nadar en fuentes de agua que no garanticen la higiene.
Además, si aparecen signos como dolor de oído que aumenta gradualmente, secreción, pérdida auditiva o fiebre, el paciente debe acudir al médico pronto. Comprar gotas para los oídos por su cuenta puede empeorar la situación.
Los expertos recomiendan que el cuidado adecuado de los oídos con hábitos simples cada día ayudará a prevenir eficazmente la otitis externa, limitar la recurrencia y proteger la salud auditiva a largo plazo.