Priorizar la ingesta de mucha energía al comienzo del día
En lugar de cenar demasiado, concentra las calorías en el desayuno y el almuerzo. El cuerpo tiende a metabolizar los alimentos de manera más eficiente al comienzo del día, por lo que la cena debe ser suficiente para ayudar a controlar la presión arterial y la salud cardiovascular.
Aumentar los alimentos de origen vegetal
Las verduras, frutas, legumbres y cereales integrales son ricos en fibra, vitaminas, minerales y compuestos vegetales beneficiosos para el corazón. Debes variar los colores y tipos de alimentos en las comidas para asegurar la nutrición.
Suplemento de alimentos ricos en potasio
Los alimentos como las judías, las batatas, las verduras de hoja verde y el aguacate son una rica fuente de potasio. El potasio ayuda a equilibrar el impacto del sodio, contribuyendo así a mantener la presión arterial estable.
Comer muchas verduras ricas en nitrato
Las espinacas, la col rizada, la remolacha y el apio contienen muchos nitratos naturales. Cuando entran en el cuerpo, los nitratos se convierten en óxido nítrico, un compuesto que ayuda a que los vasos sanguíneos se dilaten, mejoren la circulación sanguínea y apoyen el control de la presión arterial.
Limitar el sodio de los alimentos procesados
No solo la sal de mesa, muchos alimentos procesados como sopas enlatadas, salsas, especias envasadas o cereales condimentados también contienen altos niveles de sodio. En cambio, priorice los alimentos frescos y utiliza hierbas, ajo o jugo de limón para realzar el sabor de los platos.