Productos lácteos
La leche y la crema contienen un contenido bastante alto de azúcar de leche natural (lactona). Para digerir la lactosa, el cuerpo necesita la enzima lactasa.
Sin embargo, en las personas intolerantes o sensibles a la lactosa, la cantidad de esta enzima suele ser baja, lo que hace que sean propensas a experimentar síntomas como hinchazón, dolor abdominal o diarrea después de consumir productos lácteos.
En este caso, cambiar a productos lácteos sin lactosa o a sustitutos de alimentos vegetales suplementados con calcio, vitamina D y B12 puede ayudar a limitar la hinchazón.
Bebidas carbonatadas
Las bebidas carbonatadas como refrescos, aguas termales o bebidas energéticas también pueden causar hinchazón. La razón es que aumentan la cantidad de aire que se ingiere, especialmente cuando se bebe con una pajita.
Para reducir esta situación, puedes limitar el consumo de bebidas carbonatadas y reemplazarlas con agua filtrada. Puedes agregar sabores naturales al agua con ingredientes como limón, pepino, menta o hierbas para que sea más fácil de beber.
Verduras crucianas
El repollo de Bruselas, el brócoli, el brócoli, el repollo y el col rizada suelen ser propensos a la hinchazón. La razón es que estas verduras contienen algunos compuestos difíciles de digerir, lo que hace que el proceso de fermentación en el intestino produzca más gases.
Para limitar esta situación, debes cocinar las verduras crucíferas antes de comerlas porque cocinarlas puede ayudar al cuerpo a digerir más fácilmente y reducir la sensación de hinchazón. Si todavía te sientes incómodo, puedes reemplazarlas con otras verduras y frutas como berenjenas, lechuga, pepinos, calabaza o pimientos.