Después de la fusión, Khánh Hòa tiene actualmente alrededor de 12 médicos por cada 10.000 habitantes, mientras que el objetivo para 2030 es alcanzar 14 médicos por cada 10.000 habitantes según la planificación nacional.
En promedio, cada año, esta provincia necesita agregar alrededor de 140 médicos. Esa no es una pequeña cifra si se considera en el contexto de una competencia laboral cada vez más feroz incluso en el sector público, entre localidades y grandes ciudades.
Este no es un asunto privado de Khanh Hoa, sino la situación común de muchas otras localidades de todo el país después de la fusión de los límites administrativos.
Si no se actúan a tiempo y no existen soluciones y políticas razonables, la brecha en la calidad de los servicios de salud entre regiones, localidades y niveles será cada vez mayor.
La propuesta de Khanh Hoa de apoyar una vez con 500 millones de VND para profesores que son médicos, 400 millones de VND para profesores asociados, 200 millones de VND para doctores y médicos especialistas de nivel II... muestra que esta localidad ha aceptado entrar en una competencia real.
No solo se detiene en el apoyo inicial, el borrador también estipula un subsidio mensual de 2,5 a 5 millones de VND, apoyo para el alquiler, gastos de viaje, especialmente prioridad para los médicos que van a comunas, zonas montañosas e islas.
Desde una perspectiva política, este es un enfoque razonable. Cuando la oferta es limitada, si la localidad quiere atraer talento, debe tener un "precio" atractivo o aceptable.
En las condiciones en que el presupuesto local todavía tiene mucha presión, el hecho de destinar más de 37 mil millones de VND solo para 2026 para implementar esta política muestra una clara prioridad para el campo de la salud pública.
Sin embargo, el dinero es solo una condición necesaria. Atraer a un médico es una cosa, pero si se puede retener a un médico es otra.
La realidad muestra que un buen médico no solo busca ingresos. Necesitan un entorno profesional cualificado, desde equipos modernos, procesos profesionales, oportunidades de formación avanzada, mecanismos de autonomía... para desarrollar su especialización.
Si los hospitales carecen de maquinaria, de equipos, de condiciones para implementar nuevas técnicas, entonces, incluso con un alto apoyo inicial, es difícil para los médicos permanecer a largo plazo.
En el borrador, Khanh Hoa plantea la cuestión de que las personas que se benefician de la política deben trabajar un mínimo de 5 años, y si se violan, deben devolver los fondos.
Esta regulación es necesaria para retener a los médicos, evitando la situación de recibir dinero y luego irse. Pero a largo plazo, retener a personas talentosas con un entorno positivo será más sostenible que retenerlas con sanciones.
Junto con eso, es necesario sincronizar las soluciones, desde la inversión en instalaciones, la mejora de la gestión hospitalaria, la mejora del entorno de trabajo hasta la creación de una hoja de ruta clara para el desarrollo profesional.
Atraer médicos con dinero es un paso inicial necesario. Pero solo cuando los médicos sientan que pueden desarrollar sus carreras, ser respetados profesionalmente y tener condiciones para contribuir a largo plazo, el problema de los recursos humanos de salud pública se resolverá realmente.