El fútbol trae alegría, entusiasmo y espíritu de unidad, pero el amor por el fútbol no se expresa con silbatos de coches, ruidos de escape, carreras peligrosas o que afecten a la comunidad.
La policía del barrio de Thu Dau Mot manejando a un grupo de jóvenes "que van a la tormenta" causando ruido después del partido de fútbol de la noche del 22 de agosto es una forma digna de reconocimiento. Esta es una lección educativa muy práctica, que causa confusión a la comunidad, por lo que hay que saber cómo corregirla.
Después del partido, las emociones pueden estallar, pero las emociones no son una exención para las infracciones.
Conducir y gritar, tocar la bocina y hacer ruido, si afecta el orden público y la seguridad vial, debe ser rectificado.
La policía del barrio de Thủ Dầu Một ve detrás del comportamiento infractor a jóvenes que necesitan ser educados.
Un acta de infracción puede hacer que los infractores teman ser multados, pero una sesión de recogida directa de cada bolsa de basura en el camino que acaban de causar ruido ayuda a los niños a comprender una cosa más profunda, las calles son un espacio común, no cualquiera puede hacer lo que quiera.
Recogiendo basura con sus propias manos, los niños se darán cuenta de que las calles limpias que disfrutan son el resultado de muchas personas. Una acción inconsciente puede hacer que otros gasten más esfuerzo para superarla.
Esa es la educación basada en la experiencia, a veces mucho más efectiva que las reprimendas.
Este enfoque también envía un mensaje importante a los padres, educar a los hijos no puede ser solo esperar a la escuela o a la policía.
La familia debe enseñar a los niños que la libertad siempre va de la mano con la responsabilidad.
Las escuelas también deben considerar casos como situaciones educativas. Los estudiantes deben aprender sobre la cultura del apoyo deportivo, la conciencia de la participación en el tráfico, la responsabilidad con el espacio público.
Por supuesto, en el caso de actos de carreras, zigzagueo, zigzag, disturbios o violaciones con base suficiente para ser procesadas de acuerdo con la ley, las sanciones severas aún deben aplicarse.
La educación humanista no significa ser indulgente.
Lo bueno de la forma de hacer las cosas en Thủ Dầu Một es ser estricto con el comportamiento infractor y humano con los jóvenes. A través de eso, los niños entienden dónde están equivocados para corregirlos. Esa experiencia puede contribuir a ayudarles a ser conscientes de la responsabilidad ciudadana para madurar.