Por el contrario, si se coloca en la nueva normativa general sobre formación y pruebas de conducción, este es un paso de ajuste necesario para acercar el examen y la expedición de permisos de conducir a la realidad del tráfico, donde cada conductor debe comprender mejor la ley, saber cómo manejar mejor las situaciones y ser más consciente.
Durante muchos años, se esperaba que la prueba de simulación ayudara a los estudiantes a identificar los riesgos en la carretera. Sin embargo, la implementación real muestra que todavía hay muchas deficiencias. Muchos estudiantes reflejan que el manejo de situaciones en la computadora a veces es diferente del desarrollo en la vida real. Hay situaciones en las que, en la práctica, los conductores pueden reducir activamente la velocidad, frenar temprano o esquivar desde lejos para garantizar la seguridad, pero al hacer el examen tienen que presionar exactamente un "momento estándar" según la respuesta. Esto hace que algunos estudiantes pasen de la mentalidad de comprender la situación a practicar reflejos con trucos, o rígidos y mecánicos al aplicarlos en la práctica.
Si solo aprenden para hacer frente al examen, es muy difícil para el conductor tener suficiente coraje para manejar cuando ocurre una situación real.
Eliminar la parte del examen de simulación no significa reducir los estándares de examen. En cambio, el número de preguntas aumenta, las situaciones reales son más numerosas. En particular, el examen está construido en la dirección de que los estudiantes no pueden "aprender trucos, hacer exámenes trucos".
Durante mucho tiempo, una parte de los estudiantes de conducción solo se han preocupado por cómo aprobar el examen lo más rápido posible. Los consejos para responder preguntas, los consejos para recordar señales, los consejos para elegir respuestas han hecho que el aprendizaje de las normas de tráfico a veces se convierta en memorizar para hacer frente.
Lo alentador es que los próximos cambios se centran más en la calidad de la formación. Las instituciones de formación de conductores tendrán que ayudar a los estudiantes a comprender la naturaleza de la ley, practicar habilidades de observación, predecir riesgos, manejar situaciones y formar una cultura de conducción segura. Los estudiantes también deben cambiar su forma de pensar: estudiar y examinarse para conducir no es solo para "tener una licencia de conducir", sino que es importante equiparse con suficiente capacidad para participar en el tráfico de manera civilizada y responsable.
Eliminar la parte del examen de simulación, aumentar los requisitos teóricos, oponerse a "aprender trucos, examinarse trucos" e introducir exámenes prácticos cerca de la carretera real es la dirección correcta. Un permiso de conducir solo tiene sentido cuando la persona a la que se le otorga entiende la ley, respeta la ley y sabe cómo comportarse de forma segura ante situaciones complejas en la carretera. Este es tanto un requisito técnico como un requisito de responsabilidad social de cada conductor en el contexto del tráfico cada vez más complejo actual.