Más de 50 vuelos tuvieron que volar en espera en el aire, muchos otros vuelos tuvieron que desviarse a aeropuertos alternativos. Miles de pasajeros perdieron sus planes de viaje. Los horarios de operación de las aerolíneas se interrumpieron, afectando en cadena a muchos aeropuertos de todo el país.
Los daños no son pequeños, pero los daños económicos aún no son lo más preocupante.
La principal amenaza es la seguridad aérea.
Un UAV puede pesar solo unos cientos de gramos o unos pocos kilogramos, pero si aparece en la pista de un avión comercial, las consecuencias pueden ser muy graves.
Por lo tanto, tan pronto como se detecta un UAV en el área de operación de vuelo, la agencia de gestión de vuelo se ve obligada a suspender temporalmente la operación para garantizar la seguridad absoluta.
No hay otra opción, la seguridad de cientos de pasajeros en cada vuelo debe ser lo primero.
Lo notable es que esta no es la primera vez que los aeropuertos de Vietnam están amenazados por UAV. Anteriormente, los aeropuertos de Da Nang, Noi Bai y Cat Bi habían registrado repetidamente la situación de drones y drones que invadían el espacio aéreo operativo.
Cada vez, la agencia de control de vuelo debe implementar medidas de emergencia, organizar vuelos de espera o ajustar los planes operativos.
Los operadores de UAV pueden pensar que el uso del dispositivo es solo para fines de entretenimiento, filmación, fotografía o pruebas.
Pero para la industria de la aviación, un dispositivo de vuelo no tripulado que aparece y amenaza la seguridad del vuelo es suficiente para crear un efecto dominó en todo el sistema. Un vuelo retrasado conlleva muchos vuelos retrasados, pasajeros que pierden el trabajo, vuelos de conexión perdidos. Las aerolíneas incurren en costos de combustible, mano de obra y operación. El aeropuerto está bajo presión operativa, las unidades de servicio en tierra tienen que ajustar los planes.
Mirando el incidente en Tan Son Nhat, se puede ver que la fuerza de control de vuelo reaccionó rápidamente, manejó de manera profesional y coordinó eficazmente para minimizar el impacto en la cadena.
Sin embargo, lo que preocupa a la opinión pública en este momento es identificar rápidamente al operador del UAV para manejarlo estrictamente de acuerdo con las regulaciones de la ley.
Porque este no es solo un acto que viola las regulaciones sobre la gestión del espacio aéreo, sino también un acto que amenaza directamente la seguridad y la protección de la aviación nacional.
Un país con un sistema de aviación desarrollado no puede permitir que los principales aeropuertos internacionales sean continuamente invadidos por UAV. Si no se maneja estrictamente, el riesgo de recurrencia es muy alto.
La ley tiene regulaciones claras sobre áreas de exclusión aérea, restricciones de vuelo para UAV y vehículos aéreos no tripulados.
El problema restante es detectar rápidamente y manejar de acuerdo con las regulaciones para aumentar la disuasión y prevenir otros casos.