Entre los nuevos puntos de esta sesión, presentados por el Vicepresidente de la Oficina de la Asamblea Nacional, Nguyen Van Hien, hay un pequeño detalle que llama mucho la atención. Es que los grandes proyectos de ley o los informes del Gobierno, si es necesario, se aplicarán con tecnología para resumir, proyectar a través de pantallas electrónicas y las agencias pueden considerar proyectar videoclips simultáneamente al leer presentaciones y informes para innovar la forma de presentar proyectos y borradores.
La innovación también se lleva a cabo en una sesión organizada 3 meses antes de lo habitual para acortar el tiempo, asegurando que el aparato estatal funcione de manera estable y continua pronto. Este no es solo un ajuste en la técnica organizativa, sino que también muestra claramente los requisitos de puntualidad y eficiencia en la gobernanza nacional cuando el país entra en una nueva etapa de desarrollo.
La forma de llevar a cabo la sesión también tiene muchos cambios notables. El tiempo para presentar presentaciones e informes se limita a un máximo de 5 minutos; los contenidos del mismo campo se integran para la discusión; muchas sesiones, especialmente los contenidos sobre personal de alto nivel, se transmiten en vivo por radio y televisión desde la etapa de presentación del proyecto de resolución. Estos ajustes no solo ayudan a ahorrar tiempo, sino que también aumentan la publicidad, la transparencia y la capacidad de supervisión de los votantes.
En un parlamento que está innovando su forma de expresión, el trabajo de personal sigue siendo un punto culminante decisivo. Como señaló el Vicepresidente del Comité de Defensa Nacional, Seguridad y Asuntos Exteriores, Tran Duc Thuan, las personas elegidas y aprobadas por la Asamblea Nacional deben ser personas típicas en términos de valentía política, inteligencia y espíritu de servicio a la Patria, servicio al pueblo; al mismo tiempo, tener visión estratégica, capacidad de organización de la implementación y atreverse a asumir la responsabilidad por el bien común. En un mundo volátil, esa exigencia se vuelve aún más urgente.
El trabajo de personal en la primera sesión del nuevo mandato, por lo tanto, no es solo la consolidación del aparato, sino también un mensaje político sobre la herencia, la estabilidad y el desarrollo. Un aparato organizado de forma sincronizada y fluida no permitirá que se produzca un vacío de poder, no interrumpirá el trabajo y, lo que es más importante, no socavará la confianza de la sociedad.
En el contexto de que el país está implementando simultáneamente muchos programas de reforma importantes, desde la mejora de las instituciones, la reorganización de la organización del aparato hasta la promoción de la transformación digital, el requisito de un aparato operativo eficiente se vuelve aún más claro.
Las innovaciones desde la primera sesión, desde la presentación hasta la organización, desde el personal hasta los métodos operativos, muestran aún más un espíritu proactivo, flexible y orientado a la eficiencia.Y precisamente a partir de esos movimientos, se está formando una expectativa: un mandato de la Asamblea Nacional que no solo innova en la forma de hacer las cosas, sino que también crea un nuevo impulso para el desarrollo, satisfaciendo la confianza y las expectativas de los votantes y la gente de todo el país.