La realidad en los principales centros económicos muestra que las empresas no solo compiten por salarios, sino que la calidad de vida, las condiciones de vida y el acceso a la vivienda también se están convirtiendo cada vez más en factores importantes que determinan si los trabajadores están comprometidos a largo plazo o no.
Un trabajador que tiene que dedicar la mayor parte de sus ingresos al alquiler de una habitación, que vive en una zona residencial estrecha, carente de comodidades y que a menudo se enfrenta al riesgo de aumento de los precios del alquiler, tendrá muchas dificultades para estar tranquilo para trabajar.
Por el contrario, si tienen un lugar estable, un costo razonable, cerca del lugar de trabajo y tienen todos los servicios esenciales, tendrán más motivación para comprometerse con la empresa y la localidad.
Esa es también la razón por la que muchas ciudades están viendo la vivienda de alquiler como parte de la infraestructura de desarrollo, similar al transporte, la electricidad o el agua potable.
Hai Phong se ha fijado actualmente el objetivo de desarrollar decenas de miles de viviendas sociales y prioriza el modelo de vivienda de alquiler a largo plazo para servir a los trabajadores en los parques industriales. Ciudad Ho Chi Minh también presta especial atención a este segmento al determinar desarrollar más de 50.000 viviendas sociales de alquiler en el próximo período.
Estas cifras muestran que la mentalidad sobre la vivienda está experimentando un cambio notable. Porque, si solo se centran en construir casas para vender, muchos trabajadores todavía tienen dificultades para acceder. Mientras tanto, las viviendas de alquiler pueden ayudarles a estabilizar sus vidas de inmediato sin tener que soportar la presión de la deuda durante décadas.
Más importante aún, el desarrollo de viviendas de alquiler también contribuye a cambiar una mentalidad muy común en la sociedad de que tener una casa debe considerarse "residencia segura". Mientras que en muchos países desarrollados, el alquiler a largo plazo es una opción normal para una gran parte de la población y la propiedad de una casa ya no es la principal prioridad.
Por supuesto, desarrollar viviendas de alquiler no significa construir muchos apartamentos baratos y luego completar los objetivos. Lo que los trabajadores necesitan son áreas de vivienda con una calidad de vida correspondiente, bien gestionadas, con espacios comunitarios, escuelas, servicios médicos y un sistema de transporte conveniente.
Las viviendas de alquiler también deben colocarse dentro de un marco legal lo suficientemente sólido como para proteger a los inquilinos de los aumentos de precios inusuales, la terminación irrazonable de contratos o las condiciones de vida inseguras.
La vivienda es una necesidad esencial para cada persona. Pero en las condiciones actuales, quizás lo más importante que poseer una casa es vivir en una casa que se ajuste a su capacidad de pago. En ese caso, una vivienda de alquiler a un precio razonable no solo resuelve las necesidades de vivienda, sino que también contribuye a crear un mercado inmobiliario más equilibrado, una ciudad más humana y un entorno laboral más sostenible.