Las elecciones son la expresión más centralizada del derecho del pueblo a ser dueño. En el Estado de derecho socialista, el pueblo no solo es el sujeto del poder, sino que también otorga directamente poder a través de la selección de personas dignas de representarlo en la agencia de poder estatal más alta y en el gobierno local. Los votos, por lo tanto, también son una señal de confianza, la voz de cada ciudadano en el destino común del país.
Estas elecciones se llevan a cabo en un contexto especial. Después de 40 años de renovación, nuestro país ha logrado grandes logros de significado histórico en todos los ámbitos de la vida socioeconómica. En ese flujo, cada mandato de la Asamblea Nacional y el Consejo Popular deja su huella con importantes decisiones políticas, contribuyendo a la creación de instituciones, la mejora de políticas y la promoción del desarrollo.
Las elecciones a la Asamblea Nacional XVI y a los consejos populares de todos los niveles para el mandato 2026 - 2031 se llevan a cabo inmediatamente después del XIV Congreso Nacional del Partido. Este es el momento en que todo el sistema político está concretando urgentemente las resoluciones del Congreso en la práctica. La elección de diputados que tengan suficiente corazón, alcance y prestigio para asumir la responsabilidad ante el Pueblo es decisiva para la realización de la aspiración de desarrollar el país en la nueva etapa.
El papel de los representantes electos se vuelve aún más importante. No solo son personas que participan en la decisión de los grandes problemas del país y la localidad, sino también un puente entre el Partido, el Estado y el Pueblo; son personas que escuchan y reflejan honestamente los pensamientos y aspiraciones de los votantes; son personas que supervisan la implementación del poder, asegurando que todas las decisiones se orienten hacia los intereses del Pueblo.
Desde principios de marzo, en todas las regiones, desde las zonas urbanas hasta las rurales, desde las zonas montañosas hasta las islas, el ambiente de preparación para el día de las elecciones siempre es animado, serio y responsable. Los votantes aprenden sobre el programa de acción de los candidatos, siguen las reuniones, escuchan los compromisos y consideran y eligen por sí mismos.
Más profundamente, el día de las elecciones también es una oportunidad para consolidar y afirmar el espíritu de gran unidad nacional. La tradición de "voluntad del Partido, corazón del pueblo" se expresa vívidamente. Ese espíritu de gran unidad es aún más significativo cuando el país entra en una nueva etapa de desarrollo con muchas oportunidades y desafíos entrelazados. La transformación digital, la transformación verde, la profunda integración internacional, la reforma institucional, la racionalización del aparato... requieren una alta determinación política y el esfuerzo conjunto y la unidad de todo el pueblo.
El día de las elecciones se convertirá en un festival de voluntad, fe y aspiración de desarrollo. En el consenso, la unidad y la responsabilidad, creando los recursos internos más valiosos para que Vietnam avance firmemente hacia una nueva era de desarrollo.