La gente que dona voluntariamente decenas de miles de metros cuadrados de tierra es una prueba de una nueva mentalidad de desarrollo, la gente no se queda al margen, sino que se convierte en el sujeto que crea su propio espacio vital.
Visto superficialmente, la donación de tierras es una "desventaja" cuando cada hogar tiene que cortar una parte de sus bienes. Pero si se mira más profundamente, este es un cálculo de beneficios a largo plazo, donde lo privado y lo común no se oponen, sino que se complementan entre sí.
La carretera se amplió de un camino estrecho a una carretera de hormigón y asfalto espaciosa, el valor de la tierra a ambos lados de la carretera cambió inmediatamente.
La realidad muestra que, en muchas localidades, solo si las carreteras se amplían unos metros más y la capacidad de circulación mejora, el valor de la tierra puede aumentar significativamente.
La tierra en los callejones es completamente diferente de la tierra en las calles despejadas. El transporte es conveniente, el comercio, los negocios y los servicios se desarrollan, lo que conlleva nuevas oportunidades de sustento.
Por lo tanto, la tierra "perdida" inicialmente puede compensarse por completo, incluso superando con creces el valor añadido posterior.
Pero lo más destacable no está en la economía, sino en el cambio de la apariencia rural.
De calles pequeñas y estrechas, ahora son calles anchas, limpias y hermosas, con sistemas de iluminación.
Por la noche, la gente puede caminar, participar en actividades comunitarias, los niños juegan de forma segura. El espacio vital se mejora no solo materialmente, sino también en la calidad de la vida espiritual.
El factor clave del éxito en Quỳnh Phụ no son las órdenes administrativas, sino la forma en que el gobierno persuade a la gente.
La política es correcta, explicada de manera clara y transparente, "con sentimiento y razón", la gente está dispuesta a estar de acuerdo.
Esta es una lección importante, para movilizar la fuerza del pueblo, primero hay que generar confianza. Cuando la gente entiende que no está siendo "tomada", sino que está "invirtiendo" en su propio futuro, la voluntariedad reemplazará toda coerción.
Esta historia también muestra un principio de desarrollo muy digno de reflexión, si cada persona abre un poco su corazón, el espacio común se ampliará mucho.
Si todos se aferran a sus intereses personales, entonces los caminos seguirán siendo estrechos, tanto en el sentido literal como figurado. Y entonces, la propia comunidad se verá frenada.
De hecho, el modelo de donación de tierras para la construcción de carreteras no solo ha tenido éxito en Hung Yen, sino que también se ha implementado eficazmente en muchas localidades como Lao Cai o Hai Phong. El punto en común es el alto consenso social y el enfoque flexible, adecuado para cada área.
Donar una parte de la tierra a cambio de un mejor espacio vital, un mayor valor de los activos y un futuro más abierto.
Ese es el "problema" que Quỳnh Phụ resolvió con su propia fe y consenso.