Jugando juntos desde la escuela secundaria sabes que cada vez que hay algo que pensar cuidadosamente elige ir a la montaña. Porque siempre dice: La naturaleza siempre es el mejor maestro. Mirando el funcionamiento del universo veras que nada es fijo ni eterno. El sol se pone y se pone la luna se pone y las cuatro estaciones continuan en un circulo incesante.
La primavera trae vida los arboles brotan frescos pero luego tienen que ceder su lugar al calor el fuego y la plenitud del verano.
El verano no puede retener la luz del sol brillante para siempre para luego derretirse en el silencio silencioso y el color amarillo marchito del otoño.
Y finalmente llega el invierno cargando con todas las cosas una camisa blanca fria preparandose para un nuevo ciclo de renacimiento. Cada etapa de nuestras vidas cada relacion que pase no es diferente de una estacion en la cadena de rotacion de la naturaleza.
Hay momentos felices en los que queremos abrazarlos todo guardarlos para siempre como niños intentando retener las flores que caen. Pero luego tenemos que aceptar el momento de la separacion como inevitable. Lamentamos porque amamos lo que tenemos. Pero ese arrepentimiento si no se transforma en comprension sera solo una cadena que nos atormentara en el pasado.
La naturaleza nos enseña la leccion de la renuncia necesaria a traves de la imagen de la hoja que ha cumplido su mision verde ahora dejando suavemente la rama. El arbol no intenta aferrarse a la hoja dorada porque sabe que esa salida es necesaria para prepararse para el descanso y la regeneracion. La hoja no intenta aferrarse porque sabe que su mision ha sido completada y volvera al suelo para nutrir una nueva vida.
La vida es como un tren. Subimos al tren y en cada vagon nos encontramos con compañeros de viaje. Algunas personas nos acompañan por un largo camino otras solo pasan por algunas pequeñas estaciones. Ir a la estacion y bajar del tren es una ley inmutable sin importar cuanto lamentemos. La separacion ya sea permanente o temporal es un recordatorio de que todo tiene su momento. Por lo tanto apreciamos lo que esta presente cuando todavia es nuestra 'temporada'.
Y solo cuando aprendemos a dejar caer las hojas las estaciones cambiantes y los compañeros de viaje a la estacion podemos continuar suavemente nuestro propio viaje listos para dar la bienvenida a nuevas 'temporadas' nuevos encuentros que la naturaleza todavia esta organizando silenciosamente.