El hecho de que el Comité Ejecutivo Central agregue el acto de "esquivar, eludir, temer la responsabilidad, no decir lo que se hace, no hacer, trabajar a medias, retrasarse en el asesoramiento, la propuesta y la implementación de las tareas asignadas" a la Regulación No. 207-QD/TW sobre lo que los miembros del partido no pueden hacer es un nuevo punto muy notable.
Durante muchos años, la lucha contra la corrupción y la negatividad ha tratado severamente a quienes intencionalmente cometen errores por lucro. Pero la práctica también muestra que existe otra forma de "enfermedad" no menos peligrosa, que es no atreverse a hacerlo.
No pocas tareas se prolongan no por falta de regulaciones legales, sino porque las personas responsables no quieren decidir. Los expedientes se transfieren de un departamento a otro, los documentos solicitan opiniones de un nivel a otro, mientras que la gente y las empresas siguen esperando.
Lo notable es que esa lentitud a menudo no crea infracciones claras para manejar de inmediato, pero causa grandes daños a la sociedad. Un proyecto retrasado puede perder oportunidades de inversión. Un procedimiento administrativo prolongado puede hacer que las empresas pierdan pedidos. Una decisión retrasada puede afectar la vida de miles de personas.
Si la corrupción causa la pérdida de dinero, entonces la evasión y la elusión hacen que se pierda el tiempo, las oportunidades de desarrollo y la confianza de la gente.
Por lo tanto, incluir el comportamiento de evasión, elusión y miedo a la responsabilidad en el grupo de cosas que los miembros del partido no deben hacer tiene un significado muy claro. Es afirmar que la responsabilidad de los funcionarios no es solo no cometer errores, sino también completar las cosas que son responsables de hacer.
Este mensaje es aún más significativo cuando todo el país está implementando muchas tareas importantes como la reorganización de la estructura organizativa, la descentralización y la delegación de poder más fuertes, la reforma de los procedimientos administrativos y la promoción del crecimiento. Cuando se asignan más poderes, la responsabilidad también debe ser mayor. No puede haber una situación en la que se asume el poder pero se evade la responsabilidad.
Sin embargo, para que las regulaciones entren en vigor, es necesario distinguir claramente entre la precaución necesaria y la psicología de la evasión. Hay decisiones relacionadas con bienes públicos, presupuesto o ley que requieren una cuidadosa consideración. Pero la precaución no significa retrasar indefinidamente o trasladar la responsabilidad a otros.
Más importante aún, el manejo de las personas que evitan debe ir acompañado de la protección de las personas que se atreven a hacerlo. Si solo se endurece la disciplina sin crear un mecanismo para proteger a los funcionarios dinámicos y creativos, es muy difícil fomentar el espíritu de innovación.
La Regulación 207 esta vez también enfatiza el fomento y la protección de los funcionarios que se atreven a pensar, se atreven a hacer, se atreven a asumir la responsabilidad por el bien común. Estos dos contenidos se complementan, creando un equilibrio entre la disciplina y la motivación.
Lo que la gente y las empresas siempre esperan es un espíritu de acción. Una decisión emitida en el momento adecuado a veces es mucho más valiosa que muchas reuniones prolongadas. Un funcionario que se atreve a asumir la responsabilidad también puede crear un cambio para todo un campo.
Solo cuando cada funcionario considere completar la tarea como una responsabilidad inalienable, el aparato realmente operará con un espíritu constructivo, de servicio y de respuesta a las expectativas de desarrollo del país.