El comercio electrónico está en auge, las actividades de compra y venta de alimentos en Facebook, TikTok, plataformas de comercio electrónico y plataformas en línea se han vuelto populares.
Este modelo de negocio aporta muchos beneficios a la sociedad, pero el lado negativo también se revela cada vez más claramente.
Recientemente, las fuerzas funcionales han descubierto continuamente casos de producción y comercio de productos falsificados, alimentos falsificados y alimentos de origen desconocido a gran escala.
No pocas cuentas de ventas atraen miles de pedidos, pero luego desaparecen. Los consumidores descubren que el producto tiene problemas o quieren quejarse, exigir una compensación, pero no saben a quién buscar.
Esa es la "zona oscura" que los sujetos de negocios fraudulentos están explotando.
Por lo tanto, exigir la verificación de la identidad de los vendedores de alimentos en el entorno en línea es proteger a los comerciantes legítimos y a los consumidores.
Un vendedor serio no tendrá ninguna razón para negarse a verificar la información. Por el contrario, los sujetos que quieren ocultar su identidad, vender productos falsificados, imitaciones y productos de mala calidad son los que están preocupados por esta regulación.
La realidad muestra que, además de los productos falsificados y de mala calidad, también existe la situación de violación de los derechos de propiedad intelectual, publicidad falsa, fraude para apropiarse de bienes y muchos otros actos que infringen los derechos del consumidor.
En particular, las plataformas en línea están teniendo un gran impacto en grupos de jóvenes, ancianos, personas en áreas remotas y aisladas, personas que pueden no tener mucha experiencia en la identificación de riesgos en el ciberespacio.
No pocos casos han perdido dinero, afectado la salud por creer en información no verificada.
Mientras tanto, los trucos de estafa son cada vez más sofisticados. La tecnología de inteligencia artificial, las transmisiones en vivo de ventas, la publicidad personalizada o los grupos secretos se están utilizando para acercarse y atraer a los consumidores.
Por lo tanto, junto con la verificación de la identidad del vendedor, es necesario estipular claramente las responsabilidades de las plataformas en el control de productos, la eliminación de mercancías advertidas de infracciones, el almacenamiento de datos de transacciones y la coordinación con las agencias funcionales cuando haya una solicitud de investigación y manejo.
Un mercado en línea saludable debe garantizar los principios básicos, el vendedor debe ser responsable de sus bienes y el comprador debe saber con quién está transaccionando.
Por lo tanto, la propuesta del Ministerio de Seguridad Pública no solo tiene como objetivo fortalecer la gestión estatal, sino que también contribuye a construir un entorno de comercio electrónico transparente, seguro y confiable.
Cuando se verifica la identidad del vendedor, los productos falsificados tendrán dificultades para sobrevivir, los actos fraudulentos serán difíciles de ocultar y los derechos de los consumidores estarán mejor protegidos.