Según la Fundación Nacional de Riñón (EE. UU.), una dieta desequilibrada es uno de los principales factores que afectan la salud renal.
Comer demasiada sal
Los niveles altos de sodio hacen que los riñones trabajen más para equilibrar el líquido y la presión arterial. A largo plazo, esto puede aumentar el riesgo de hipertensión y daño renal.
Consumir demasiados alimentos ricos en proteínas animales
Una dieta rica en carne roja puede aumentar la carga de filtración para los riñones, y también está relacionada con el aumento del ácido úrico, un factor de riesgo para la gota y afecta la función renal.
Beba menos agua
Cuando el cuerpo está deshidratado, el proceso de filtración y eliminación de residuos se interrumpe, lo que aumenta el riesgo de formación de cálculos renales y disminución de la función renal.
El Dr. Joel Kopple, nutricionista renal de la Universidad de California, Los Ángeles, dijo: "La dieta y la ingesta de agua afectan directamente la capacidad de filtración de los riñones, especialmente en personas con enfermedades subyacentes".
Los expertos recomiendan que, para proteger los riñones, es necesario mantener una dieta baja en sal, equilibrada en proteínas y beber suficiente agua todos los días. Además, limitar los alimentos procesados y mantener un estilo de vida saludable ayudará a reducir el riesgo de daño renal a largo plazo.