Según expertos del Centro Médico Cleveland Clinic, EE. UU., las zanahorias contienen mucho betacaroteno, un precursor de la vitamina A. Cuando se consume en exceso, el betacaroteno puede acumularse en el cuerpo y causar carotenemia, haciendo que la piel se vuelva de color naranja amarillento, especialmente en las palmas de las manos y los pies. Esta condición no es peligrosa, pero es una señal de que el cuerpo está consumiendo demasiada zanahoria.
Además, comer demasiadas zanahorias crudas también puede causar indigestión. La Dra. Roxana Ehsani, de la Asociación Americana de Nutrición y Dietética, dice que las zanahorias contienen mucha fibra insoluble, si se comen en exceso pueden causar hinchazón, indigestión, especialmente para las personas con sistemas digestivos sensibles.
Otro problema es que muchas personas tienen la costumbre de beber jugo de zanahoria todos los días, el jugo de zanahoria, aunque rico en vitaminas, contiene una cantidad bastante alta de azúcar natural, lo que fácilmente hace que el cuerpo consuma más calorías que comerlo entero.
Los expertos recomiendan comer zanahorias en cantidades moderadas, alrededor de 1 a 2 unidades al día, y combinarlas con muchas otras verduras para equilibrar la nutrición. Cocinar al vapor o saltear ligeramente con aceite de oliva también ayuda al cuerpo a absorber mejor el betacaroteno.
Las zanahorias son muy buenas para la salud, pero comerlas de la manera correcta y en la cantidad correcta trae beneficios a largo plazo.