El pescado es una fuente de alimento rica en nutrientes, que proporciona proteínas de alta calidad, ácidos grasos omega-3 y muchas vitaminas y minerales esenciales. Sin embargo, el clima húmedo y lluvioso prolongado puede aumentar el riesgo de que los alimentos se infecten o se dañen si la conservación, el transporte y el procesamiento no están garantizados.
La nutricionista Edwina Raj, jefa del Departamento de Servicios de Nutrición Clínica y Dietética del Hospital Aster CMI (Bangalore, India), dijo que comer pescado en la temporada de lluvias será seguro si el producto todavía está fresco, se conserva correctamente y se cocina bien.
La temporada de lluvias con alta humedad a menudo aumenta el riesgo de daños alimentarios si la conservación no está garantizada. El clima lluvioso prolongado también puede afectar el proceso de extracción, transporte y almacenamiento, lo que dificulta que la frescura del producto se mantenga como en condiciones normales.
Los cambios en el medio ambiente acuático durante la temporada de lluvias también afectan la calidad de los productos acuáticos en algunas áreas de acuicultura y explotación. Por lo tanto, los consumidores deben prestar atención a la elección de productos con un origen claro, frescos y bien conservados.
Los riesgos para la salud provienen principalmente del uso de pescado que ya no está fresco o que no está bien cocido. Esto puede provocar intoxicación alimentaria, dolor abdominal, diarrea, vómitos y otros trastornos digestivos. Los niños pequeños, las personas mayores, las mujeres embarazadas y las personas con sistemas inmunitarios deteriorados son sujetos que deben tener especial cuidado.
Para minimizar los riesgos, los consumidores deben elegir pescado de establecimientos de confianza, que garanticen las condiciones de higiene y almacenamiento en frío adecuados. El pescado fresco suele tener ojos claros, branquias rojas rosadas, carne firme y sin olor extraño. Después de la compra, es necesario conservarlo en el refrigerador y procesarlo lo antes posible.
Durante el procesamiento preliminar, es necesario lavar bien las manos, cuchillos, tablas de cortar y utensilios que entren en contacto con el pescado vivo para evitar la infección cruzada. Lo más importante es que el pescado debe cocinarse completamente para matar bacterias, parásitos y otros patógenos. Los platos de pescado crudo o poco cocido deben limitarse en la temporada de lluvias.
Comer pescado en la temporada de lluvias no es algo que deba evitarse. Lo importante es elegir alimentos frescos, conservarlos correctamente y procesarlos cuidadosamente antes de usarlos. Cumplir con los principios de seguridad alimentaria ayudará a aprovechar el valor nutricional del pescado y al mismo tiempo reducir el riesgo de afectar la salud.