Todas las nueces y cacahuetes tienen bajos niveles de purina, es decir, contienen menos de 50 mg de purina por cada 100 gramos de alimento. Los niveles de purina en algunas nueces comunes incluyen: almendras 31 mg/100 gramos, cacahuetes 49,1 mg/100 gramos y nueces 19,6 mg/100 gramos.
La Facultad de Medicina de Harvard recomienda una porción de nueces adecuada para la salud de unos 30 gramos, equivalente a un puñado pequeño. Con esta cantidad, el contenido de purinas ingeridas de las nueces sigue siendo muy bajo, incluyendo unos 9,3 mg de almendras, 14,73 mg de cacahuetes y 5,88 mg de nueces.
La fibra en los frutos secos ayuda al cuerpo a absorber y eliminar las purinas de manera más eficaz a través del sistema digestivo, lo que ayuda a reducir el ácido úrico. Además, las nueces y las piñas también contienen compuestos especiales que pueden reducir la producción de ácido úrico en el cuerpo, aunque este mecanismo aún necesita más investigación.
Cuando el cuerpo no puede procesar y eliminar suficiente ácido úrico, la concentración de esta sustancia aumentará y causará muchos problemas de salud. El ácido úrico alto puede provocar gota, una forma de artritis que ocurre cuando los cristales de ácido úrico se acumulan en las articulaciones, causando dolor, hinchazón y rigidez en las articulaciones. El ácido úrico alto también está estrechamente relacionado con el síndrome metabólico y el riesgo de diabetes tipo 2.