La mayoría de la gente cree que fumar, beber alcohol, el estrés o una dieta poco saludable son las principales causas de enfermedades cardíacas. Sin embargo, los expertos médicos afirman que los genes también juegan un papel innegable.
El Dr. Sanjay Bhat, consultor sénior de Cardiología Intervencionista en el Hospital Aster CMI (Bangalore, India), explica que las enfermedades cardíacas pueden transmitirse en la familia a través de las generaciones. Si tus padres o hermanos tienen enfermedades cardíacas cuando son jóvenes, tu riesgo será significativamente mayor.
Algunas afecciones de salud como el colesterol alto en sangre familiar, la presión arterial alta y los trastornos del miocardio pueden transmitirse a los hijos a través del código genético.
Este experto también enfatizó que los genes son solo una parte del riesgo. Las opciones de estilo de vida como fumar, la falta de ejercicio, la diabetes y el estrés son los factores que desencadenan el desarrollo de estas enfermedades.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU., el riesgo de enfermedad cardíaca se disparará cuando los factores genéticos se combinen con un estilo de vida poco científico. Hay tres grupos de riesgo típicos:
1. Obesidad y síndrome metabólico: Algunas personas tienen genes propensos al aumento de peso y trastornos metabólicos. Un estilo de vida sedentario empeorará esta condición, lo que provocará enfermedades cardíacas.
2. Diabetes tipo 2: Aunque tiene un componente genético, la dieta afecta en gran medida el desarrollo de la enfermedad. Los niveles altos de azúcar en sangre prolongados dañarán directamente los vasos sanguíneos y el corazón.
3. Fumar: Este es un factor extremadamente peligroso para las personas que ya tienen una tendencia genética a tener presión arterial alta o colesterol alto.
Para evaluar la salud cardiovascular y los riesgos genéticos, el Dr. Bhat sugiere algunos métodos de prueba específicos como:
Antecedentes familiares: El médico investigará en detalle los problemas cardiovasculares de los familiares.
Prueba de sangre: Mida los niveles de colesterol, azúcar en sangre y otros signos de riesgo cardiovascular.
Diagnóstico por imagen: Realizar ECG, ecografía cardíaca, prueba de estrés o tomografía computarizada del punto de calcio coronario.
Prueba genética: Se indica en casos especiales para obtener la evaluación más precisa.
Los expertos recomiendan que los exámenes de salud regulares después de los 30 años (o antes si la familia tiene antecedentes de enfermedad cardíaca) son extremadamente importantes. Cambiar un estilo de vida saludable y recibir asesoramiento médico oportuno puede reducir significativamente el riesgo de enfermedad, independientemente de si posees genes hereditarios o no.