Sin embargo, si se come incorrectamente, la capacidad de absorber vitamina A de la batata puede disminuir significativamente.
Uno de los principios importantes es comer batatas con una cantidad saludable de grasa. El betacaroteno es un compuesto liposoluble, por lo que el cuerpo lo absorberá mejor cuando se comparta con aceite de oliva, sésamo tostado, aguacate, leche o nueces. Por ejemplo, las batatas asadas comidas con yogur o ensalada de mantequilla ayudarán a aumentar la eficacia de la absorción de vitamina A.
El método de preparación también afecta el contenido nutricional. Cocinar al vapor o asar con cáscara entera es una mejor opción que freír en abundante aceite o hervir demasiado blando. Una temperatura moderada ayuda a liberar betacaroteno sin perder muchas vitaminas. Cuando se asa, la batata tiene un sabor dulce natural y conserva un alto contenido de antioxidantes.
Además, no se deben comer batatas con demasiada hambre porque pueden causar arcadas y hinchazón en algunas personas. El momento adecuado es el desayuno o el refrigerio por la tarde. Cada semana se pueden comer de 2 a 4 tubérculos según las necesidades nutricionales.
Las batatas de pulpa amarilla o naranja suelen contener más betacaroteno que las batatas de pulpa blanca. Cuando se combinan correctamente, este es un plato sencillo que ayuda al cuerpo a aprovechar al máximo la fuente natural de vitamina A.