Según el Dr. Frank Hu, profesor de Nutrición y Epidemiología en la Escuela de Salud Pública de Harvard T.H. Chan (EE. UU.), las grasas insaturadas en los aguacates ayudan a ralentizar la digestión y aumentar la sensación de saciedad después de las comidas. Combinado con un alto contenido de fibra, esta fruta contribuye a reducir los antojos y limitar el consumo de exceso de energía.
Un estudio publicado en el Nutrition Journal también mostró que las personas que añadieron medio aguacate en el almuerzo se sintieron llenas durante más tiempo y redujeron la necesidad de picar durante las siguientes horas en comparación con el grupo que no comió aguacate.
Los expertos recomiendan comer entre 1/4 y 1/2 aguacate al día, combinado con ensaladas, pan integral, yogur natural o alimentos ricos en proteínas como huevos, pescado y pechuga de pollo. Esta combinación no solo aumenta el valor nutricional sino que también ayuda a mantener la sensación de saciedad durante más tiempo.
Sin embargo, aunque contiene grasas saludables, el aguacate todavía tiene un contenido energético bastante alto. Comer demasiado puede hacer que la ingesta total de calorías supere las necesidades del cuerpo, afectando el objetivo de controlar el peso.
Los expertos enfatizan que el aguacate no es un alimento que ayude a perder peso directamente, sino que es eficaz cuando se usa razonablemente en una dieta equilibrada, combinada con ejercicio regular y un estilo de vida saludable. Esta se considera una opción nutricional útil para las personas que quieren mantener su figura y mejorar su salud a largo plazo.