Según la Organización Mundial de la Salud, aumentar las verduras en la dieta diaria es un factor importante para ayudar a reducir el riesgo de enfermedades crónicas como enfermedades cardiovasculares y trastornos digestivos. El espinaca de Malabar pertenece al grupo de verduras de hoja verde oscura, ricas en fibra, vitaminas A, C y compuestos antioxidantes, que pueden ayudar a que el sistema digestivo funcione de manera más eficaz.
En particular, la mucosidad natural de la espinaca de Malabar tiene el efecto de calmar la mucosa intestinal, ayudando a mejorar el estreñimiento, un problema común en muchas personas hoy en día. Sin embargo, para maximizar los beneficios, el método de preparación juega un papel importante.
Los expertos en nutrición recomiendan priorizar métodos como cocinar sopa o hervir rápidamente para limitar la pérdida de nutrientes. Cocinar durante demasiado tiempo no solo reduce el contenido de vitaminas, sino que también afecta la calidad del plato. Además, combinar espinacas de Malabar con alimentos ricos en proteínas como camarones, cangrejos o carne magra ayudará a equilibrar la nutrición en las comidas.
Sin embargo, las personas con antecedentes de cálculos renales deben tener cuidado al usar espinacas de Malabar porque esta verdura contiene oxalato, un compuesto que puede contribuir a la formación de cálculos si se consume mucho.