Mantener el ejercicio regularmente es una de las formas efectivas de mejorar la salud, mejorar la forma física y apoyar la prevención de muchas enfermedades crónicas. Para formar un hábito de ejercicio a largo plazo, debes comenzar con pequeños cambios, elegir una forma de ejercicio adecuada y mantener la regularidad cada semana.
Comenzando con pequeños objetivos
Caminar durante 15-20 minutos después de las comidas es una forma sencilla de ayudar a promover la digestión y aumentar la absorción de compuestos beneficiosos de los alimentos.
Mantenerlo regularmente
Debe dedicar al menos 150 minutos a la semana a actividades físicas de alta intensidad tanto para mejorar la salud como para mantener la forma física.
Diversidad de formas de entrenamiento
Combina ejercicios aeróbicos como caminar, nadar, andar en bicicleta con ejercicios de fuerza con peso corporal o tiras de resistencia para evitar el aburrimiento y afectar a muchos grupos musculares.
Aumentar la actividad física durante el día
Pequeñas actividades como subir escaleras en lugar de subir en ascensor, aparcar más lejos, levantarse y estirar los hombros durante las horas de trabajo o caminar al contestar el teléfono contribuyen a aumentar el ejercicio diario y mejorar la salud.