
La miopía está aumentando rápidamente en el mundo y se considera cada vez más un problema de salud pública. Si bien muchas opiniones sugieren que la causa principal proviene del uso de dispositivos electrónicos, un nuevo estudio de la Facultad de Oftalmología de la Universidad Estatal de Nueva York (EE. UU.) presenta una perspectiva diferente.
El equipo de investigación realizó un experimento con 34 voluntarios, incluidos 21 personas con miopía y 13 personas con visión normal. Se pidió a los participantes que se concentraran en objetivos con diferentes brillos y contrastes, utilizando solo un ojo cada vez.
Los resultados muestran que las actividades de visión cercana como leer libros o usar el teléfono pueden contribuir a aumentar el riesgo de miopía. Al concentrarse en un objeto a corta distancia, los pupilas se contraen para aclarar la imagen, reduciendo así la cantidad de luz que entra en la retina.
Según el científico José-Manuel Alonso, un factor importante podría ser la cantidad de luz que recibe la retina durante la visión de cerca continua, especialmente en el entorno interior. Esto ayuda a explicar por qué la miopía es cada vez más común en la sociedad moderna.
La investigación también muestra que, en las personas miopes, los ojos tienden a mirar más hacia adentro y los pupilas se contraen más fuertemente que en las personas normales. Esta combinación puede afectar la forma en que la retina procesa la luz, empeorando así la miopía.
Otro hallazgo notable es que el contraste de las imágenes puede desempeñar un papel más importante que el brillo en la regulación de la actividad ocular. Esto sugiere que el mecanismo de la miopía es más complejo de lo que se había supuesto anteriormente.
Los científicos creen que el entorno interior, donde la luz es más débil que al aire libre, puede empeorar esta situación. Cuando el ojo tiene que contraer los pupilas para enfocar y también soportar condiciones de poca luz, la cantidad de luz que llega a la retina se reduce significativamente.
Sin embargo, la investigación todavía tiene limitaciones, como la pequeña escala de las muestras y el seguimiento a largo plazo. Los investigadores enfatizan que se necesita más investigación para identificar claramente esta conexión.
Según las previsiones, para 2050, alrededor del 40% de los adolescentes podrían padecer miopía. El nuevo descubrimiento abre otro enfoque en la prevención, en el que aumentar el tiempo de actividad al aire libre podría desempeñar un papel importante.