Según el Dr. Lê Ngọc I - Especialista en Otorrinolaringología, Departamento de Especialidades Conjuntas del Hospital General Xuyên Á Đức Hòa (Tây Ninh), la fístula auriculoventricular es una malformación congénita benigna, que se manifiesta por un pequeño agujero del tamaño de un palillo de dientes ubicado en la piel anterior al lóbulo de la oreja (raíz de la aurícula), con una fístula que se adentra y se adherye al cartílago. Esta malformación puede aparecer en uno o ambos lados de la oreja.
Esta fístula en sí no es peligrosa, pero si no se limpia adecuadamente, las bacterias pueden invadir y causar inflamación, formación de abscesos, causando dolor y supuración. Para los casos de fístula auricular inflamada, abscesos recurrentes muchas veces, la cirugía para extirpar toda la fístula es un método de tratamiento para eliminar el tejido patológico y limitar el riesgo de recurrencia.
El hospital acaba de tratar el caso de N (mujer, 17 años) con fístula auriculoventricular bilateral. Inicialmente, considerando que el pequeño orificio que apareció desde la infancia frente a la oreja era solo una anomalía no preocupante, N (mujer, 17 años) no prestó demasiada atención.
Sin embargo, con el tiempo, esta zona se hinchó, enrojeció, dolió continuamente, supurando líquido y goteando mal. Incluso, muchas veces la inflamación progresó a un absceso, lo que le obligó a ir a un centro médico para una incisión de drenaje.
Después de muchos tratamientos pero la infección seguía reapareciendo, la familia lo llevó al hospital para recibir tratamiento. Después de casi 1 hora de cirugía, la fístula fue completamente extirpada. La herida quirúrgica se secó, el estado de recuperación fue bueno y el paciente fue dado de alta después de 3 días de tratamiento.
El Dr. Le Ngoc I recomienda que las fístulas auriculoventriculares pueden existir desde pequeñas sin causar ningún síntoma. Sin embargo, cuando aparezcan signos de hinchazón, enrojecimiento, dolor en la zona anterior de la oreja, secreción, supuración o absceso recurrente, el paciente debe acudir al médico para ser evaluado y tratado adecuadamente.
Los pacientes no deben exprimirse, pincharse o intentar extraer líquido y pus del orificio de la fístula porque pueden dañar los tejidos circundantes y empeorar la inflamación. Un examen temprano ayuda a los médicos a evaluar con precisión el estado de la fístula, el grado de inflamación para elegir el método de tratamiento más adecuado.