El Departamento de Otorrinolaringología del Hospital Central de Otorrinolaringología acaba de operar y tratar a un paciente pediátrico de 12 años, residente en la provincia de Lào Cai, que padecía colesteatoma del canal auditivo externo sobre una base de malformaciones congénitas del lóbulo de la oreja y el canal auditivo de ambos lados.
Según la madre del paciente pediátrico, antes de ser hospitalizado, el niño sufría frecuentes secreciones de oído. En ocasiones, las secreciones eran de color verde o rojo, acompañadas de un olor fétido inusual. La familia había llevado al niño a varios centros médicos y se les informó de pólipos oculares.


Al examinar directamente al paciente pediátrico, el Dr. Lê Hồng Anh, Jefe del Departamento de Neurología Otorrinolaringológica del Hospital Central de Otorrinolaringología, dijo que el paciente tenía defectos oculares congénitos en ambos lados. Los lados del oído estaban gravemente mal desarrollados, casi sin una estructura de aleta auditiva normal. El oído izquierdo no tenía conducto auditivo externo, mientras que el conducto auditivo derecho estaba estrechado.
A través del examen y la evaluación, los médicos determinaron que el cholesteatoma se había extendido al hueso pituitario, causando la destrucción ósea y provocando muchos episodios de inflamación aguda. Al ingresar en el hospital, el niño tenía mucho dolor en la mitad izquierda de la cabeza, oídos con pus y mal olor.
El Dr. Lê Hồng Anh explicó que el cholesteatoma es una condición de acumulación anormal de epitesis de látes cornificados y fragmentos de queratina en el oído. Este no es un tumor canceroso, pero tiene la capacidad de desarrollarse ampliamente, causando inflamación y destrucción de huesos, así como de estructuras importantes alrededor del oído.
Si no se detecta ni se trata a tiempo, la enfermedad puede causar la destrucción del sistema óseo inferior, lo que lleva a una disminución o pérdida de audición; daño al nervio craneal VII que causa parálisis facial; espondilitis, abscesos alrededor de la oreja y otras complicaciones graves.

Según el médico, la cirugía de cholesteatoma requiere que el equipo determine con precisión la ubicación y el grado de propagación de la afección, y al mismo tiempo preserve al máximo las estructuras importantes como los nervios faciales, el oído interno y las áreas relacionadas con la función auditiva y el equilibrio. El objetivo de la cirugía es eliminar al máximo la afección para limitar el riesgo de recurrencia, al tiempo que se evita el daño a las estructuras que desempeñan un papel importante en la función auditiva, el equilibrio y el movimiento facial.
Los médicos recomiendan que las personas tomen la iniciativa de someterse a exámenes de Otorrinolaringología periódicos, especialmente los niños, las personas con defectos oculares congénitos, antecedentes de otitis prolongada o pérdida auditiva.
El examen ayuda a detectar anomalías tempranas incluso cuando los síntomas no son claros. Para los niños con defectos auditivos, el médico puede recetar endoscopia, evaluar la audición y realizar métodos de diagnóstico por imagen apropiados para determinar la estructura del oído, detectar precozmente el colesteatoma, y así desarrollar un plan de seguimiento, tratamiento y rehabilitación a largo plazo.