Según el profesor Du Dich, del Instituto Frazer de la Universidad de Queensland (Australia), el tipo de grasa que se introduce en el cuerpo puede cambiar la composición de la grasa dentro de las células T, un grupo importante de células inmunitarias. La investigación liderada por su equipo muestra que la dieta puede afectar la capacidad de las células inmunitarias para resistir el daño oxidativo.
El profesor Du Dich dijo: "El tipo de grasa que comes cambiará la composición de la grasa dentro de las células T, y esos cambios pueden hacer que las células T sean más débiles o más fuertes en la capacidad de proteger la inmunidad".
Para adultos sanos, el objetivo habitual de suplementar Omega 3 no significa tener que usar pastillas de aceite de pescado en dosis altas. Es importante ver los niveles reales de EPA y DHA en la etiqueta del producto.
Algunos productos indican "1.000 mg de aceite de pescado", pero esta cifra no significa que el cuerpo reciba 1.000 mg de EPA+DHA. Por lo tanto, al elegir, las mujeres deben leer atentamente la lista de ingredientes y prestar atención a la cantidad de EPA+DHA en lugar de solo mirar la cantidad total de aceite de pescado.
Si la dieta ya incluye pescado graso con regularidad, la necesidad de tomar suplementos puede no ser alta. Según los nutricionistas chinos, los pescados grasos como el salmón y la caballa son ricos en DHA y EPA; se recomienda a los adultos que coman entre 300 y 500 g de pescado, camarones y mariscos por semana, divididos en una o dos comidas.
Omega 3 se puede tomar con o inmediatamente después de las comidas, preferiblemente comidas con grasas. Esto es conveniente para la absorción y puede limitar la sensación de incomodidad en el tracto digestivo o la acidez estomacal en algunas personas.
No existe un requisito obligatorio de tomar por la mañana o por la noche. Lo más importante es usar el producto correcto, la dosis correcta y con regularidad.
Las mujeres que están tomando anticoagulantes, anticoagulantes, tienen problemas de coagulación sanguínea o se preparan para la cirugía deben consultar a un médico antes de usar dosis altas de Omega 3.
En particular, Omega 3 no es un antienvejecimiento y no puede reemplazar una dieta equilibrada. Comer pescado, verduras, cereales integrales, mantener el ejercicio y controlar el peso sigue siendo la base de la salud a largo plazo.