Para muchas personas, las gafas son simplemente una herramienta para ayudar a ver más claramente en la vida diaria. Sin embargo, según los expertos en oftalmología, usar gafas inapropiadas o obsoletas no solo causa visión borrosa, sino que también puede interrumpir silenciosamente la coordinación entre el cerebro y los ojos, lo que lleva a muchas consecuencias físicas y cognitivas.
El Dr. Shubhnav Jain, consultor de oftalmología en el Hospital CK Birla RBH (Jaipur, India), dijo que los ojos y el cerebro funcionan como un sistema unificado. Los ojos tienen la tarea de recibir imágenes, mientras que el cerebro es responsable de procesar e interpretar la información visual. Para que este proceso se desarrolle sin problemas, las imágenes transmitidas al cerebro deben ser claras y enfocadas con precisión.
Cuando se usan gafas adecuadas, el cerebro recibe imágenes claras sin tener que ajustar mucho. Por el contrario, si las gafas ya no son adecuadas para la visión actual, las imágenes transmitidas al cerebro se desvanecerán o se desviarán. En ese caso, el cerebro debe compensar continuamente para comprender lo que ve el ojo, lo que hace que el sistema de procesamiento visual tenga que trabajar más duro", explicó el Dr. Jain.
Usar gafas inapropiadas durante mucho tiempo obliga a que el cerebro y los ojos trabajen más de lo normal, lo que provoca muchos síntomas incómodos. Las personas que las usan pueden experimentar dolores de cabeza frecuentes, fatiga visual, mareos, dificultad para concentrarse, visión borrosa o doble visión. En algunos casos, también aparecen náuseas, especialmente cuando se usa una computadora o un teléfono durante mucho tiempo. Muchas personas a menudo confunden estos signos con estrés, falta de sueño o problemas nerviosos, sin darse cuenta de que la causa proviene de las gafas de graduación incorrecta.
El impacto de las gafas inapropiadas también varía entre los grupos de edad. En niños y adolescentes, usar gafas con la graduación incorrecta puede obstaculizar el desarrollo de la visión y la coordinación cerebro-ojos. Los niños pueden tener dificultades para leer, escribir o estudiar, lo que fácilmente se puede confundir con distracción o falta de concentración.
Para los adultos, las consecuencias a menudo se manifiestan en la disminución de la capacidad de reconocimiento de profundidad, afectando el equilibrio y las actividades que requieren coordinación de manos y ojos. Conducir, practicar deportes o moverse por terrenos irregulares se vuelve más difícil. Además, las personas que trabajan mucho con pantallas digitales cuando usan gafas inapropiadas a menudo se sienten cansadas más rápido y reducen el rendimiento laboral.
Según el Dr. Jain, el largo tiempo de uso de la pantalla puede empeorar los problemas de visión. Solo un pequeño cambio en el brillo es suficiente para crear una clara diferencia en la comodidad y la capacidad de concentración.
Por lo tanto, los exámenes oculares periódicos juegan un papel especialmente importante. De hecho, muchas personas no se dan cuenta de que su visión ha cambiado hasta que síntomas como fatiga visual, dolor de cabeza o visión borrosa aparecen claramente.
Usar gafas con la graduación correcta ayuda a reducir la presión sobre el cerebro, ayuda a procesar las imágenes de manera eficiente y mantiene una coordinación estable entre el cerebro y los ojos", enfatizó el Dr. Jain.