
Actualmente, el método de tratamiento común es utilizar anticoagulantes para reducir el riesgo de formación de coágulos sanguíneos. Sin embargo, los medicamentos pueden aumentar el riesgo de sangrado, especialmente en personas mayores o pacientes con enfermedades subyacentes como hipertensión, enfermedad hepática, renal o cáncer. Algunas personas no pueden usarlos a largo plazo debido a los efectos secundarios.
Otra solución es bloquear el parénquima auricular izquierdo con un dispositivo introducido a través de un catéter. Este dispositivo actúa como un pequeño "paraguas" para bloquear el área propensa a los coágulos de sangre. Aunque es eficaz, este método todavía tiene limitaciones debido a que la estructura cardíaca de cada persona es diferente, lo que hace que el bloqueo no siempre sea completo. En algunos casos, pueden ocurrir fugas o la formación de coágulos de sangre en la superficie del dispositivo.
En este contexto, un grupo de científicos compuesto por: el profesor XU Tiantian - Instituto de Tecnología Avanzada de Shenzhen (China) y el profesor PAN Xiangbin - Hospital Fuwai, Academia de Ciencias Médicas de China están desarrollando un nuevo enfoque que consiste en utilizar líquidos reactivos magnéticos para sellar el parénquima atrio izquierdo desde el interior.
En consecuencia, se introduce un líquido especial en el corazón a través de un catéter. Bajo la acción del campo magnético externo, el líquido se mantiene en su posición correcta y llena toda la cavidad. Después de unos minutos, esta sustancia reacciona con el ambiente en la sangre y se convierte en un gel suave, creando una capa de sellado estable.
Debido a que inicialmente está en forma líquida, el material puede adaptarse a la forma compleja del corazón, lo que ayuda a sellarlo más completamente que un dispositivo duro. Al mismo tiempo, el gel tiene la capacidad de armonizar con el tejido cardíaco, creando una superficie lisa, reduciendo así el riesgo de formación de coágulos de sangre.
Las pruebas iniciales en animales como ratones y cerdos mostraron resultados positivos. En cerdos, la capa de gel se mantuvo estable durante 10 meses, sin registrar fugas ni formación de coágulos de sangre. El tejido cardíaco también creció cubriendo la superficie del gel, mostrando una buena compatibilidad biológica.
Sin embargo, este método todavía está en fase de investigación. Los científicos deben seguir evaluando la seguridad a largo plazo y la eficacia antes de poder probarlo en humanos. Además, algunos problemas técnicos como el impacto en la resonancia magnética también deben resolverse.
Si se demuestra que es eficaz, esta técnica podría convertirse en una alternativa para pacientes que no pueden usar anticoagulantes, al tiempo que supera algunas limitaciones de los dispositivos actuales.
La fibrilación auricular afecta a decenas de millones de personas en todo el mundo. Por lo tanto, los avances en la prevención de accidentes cerebrovasculares, aunque pequeños, pueden tener un gran impacto en la salud pública.