Una combinación incorrecta puede dañar el sistema digestivo.
Las semillas de chía se han considerado durante mucho tiempo un "superalimento" gracias a su riqueza en fibra, omega-3 y minerales. Sin embargo, según un artículo de Morgan Pearson, combinar las semillas de chía incorrectamente con algunos alimentos puede causar molestias en el sistema digestivo, especialmente en personas que acaban de aumentar la ingesta de fibra en su dieta.
Uno de los errores comunes es comer semillas de chía secas con granola. Debido a su fuerte capacidad para absorber agua, las semillas de chía pueden expandirse en el estómago, combinadas con alimentos secos, lo que ralentiza la digestión, causando hinchazón o estreñimiento si no se bebe suficiente agua.
Del mismo modo, combinar semillas de chía con semillas de lino, que también son ricas en fibra soluble, puede sobrecargar el sistema digestivo. Los usuarios pueden experimentar hinchazón, diarrea o estreñimiento si el cuerpo no se ha adaptado.
Según la Dra. Lisa R. Young, experta en nutrición estadounidense, actualmente profesora en la Universidad de Nueva York y consultora de nutrición en Nueva York, EE. UU., "aumentar la fibra debe realizarse gradualmente y siempre acompañado de suficiente agua para evitar ejercer presión sobre el sistema digestivo".
5 alimentos que debes evitar combinar con semillas de chía
Primero, los granos de granola secos son propensos a absorber agua de los intestinos y a ralentizar la digestión.
En segundo lugar, las semillas de lino, combinadas con dos fuentes altas de fibra, pueden causar hinchazón y trastornos digestivos.
Tercero, los frijoles y las lentejas, que son ricos en fibra y fáciles de fermentar, cuando se comen con semillas de chía pueden aumentar el gas en el intestino, causando distensión abdominal.
Cuarto, las verduras crucíferas como el brócoli, el col rizada, el repollo, que ya son propensas a causar hinchazón, cuando se combinan con las semillas de chía empeorarán la situación, especialmente cuando se comen crudas.
El jueves, las bebidas carbonatadas, los gases combinados con la fibra soluble en las semillas de chía pueden hacer que te sientas hinchado e incómodo.
Los expertos recomiendan remojar las semillas de chía antes de comer, beber suficiente agua y aumentar gradualmente la cantidad de fibra en la dieta para que el cuerpo se adapte mejor.