Cuando se menciona la pérdida de peso, muchas personas suelen centrarse en el objetivo de alcanzar una cifra ideal en la balanza. Sin embargo, según el Dr. Mriganka S. Sharma, Director de cirugía mínimamente invasiva y el Dr. Amit D. Goswami, Subdirector de cirugía general e mínimamente invasiva en el Hospital CK Birla (India), incluso si aún no se ha alcanzado el peso deseado, reducir alrededor del 10% del peso corporal también puede aportar beneficios significativos para la salud.
Niveles de azúcar en sangre mejorados
Según los expertos, el sobrepeso y la obesidad a menudo hacen que el cuerpo use la insulina de manera menos efectiva. Esto aumenta el riesgo de trastornos del azúcar en sangre y diabetes tipo 2.
Reducir alrededor del 10% del peso corporal puede ayudar a mejorar la sensibilidad a la insulina, lo que ayuda a controlar mejor los niveles de azúcar en sangre. Para las personas que ya tienen diabetes, perder peso también ayuda a controlar la enfermedad de manera más eficaz.
Beneficios para la salud cardiovascular
Reducir una parte del peso corporal puede ayudar a mejorar la presión arterial y los niveles de colesterol, dos factores estrechamente relacionados con el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Según la Asociación Americana del Corazón, perder peso también contribuye a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, especialmente en personas con sobrepeso o obesidad.
Reduce la acumulación de grasa alrededor de los órganos internos
Además de la grasa debajo de la piel, el cuerpo también acumula grasa alrededor de los órganos internos, especialmente el hígado. Este es un tipo de grasa que está relacionada con muchos problemas de salud.
Según el Dr. Sharma y el Dr. Goswami, perder peso ayuda a reducir la grasa visceral, apoyando así la función hepática y reduciendo el riesgo de enfermedad hepática grasosa no alcohólica, una enfermedad cada vez más común.
Reduce la presión sobre las articulaciones
Cada kilogramo de exceso de peso aumenta la presión sobre las articulaciones tolerantes como las rodillas, las caderas y la columna lumbar. Con el tiempo, esto puede causar dolor o aumentar el riesgo de osteoartritis.
Los expertos dicen que perder alrededor del 10% de peso ayuda a reducir la carga sobre el sistema articular, lo que facilita el movimiento. Muchas personas se dan cuenta de que caminan con más comodidad y menos dolor después de perder peso, incluso si la reducción no es demasiado grande.
Dormir mejor y tener más energía
Otro beneficio a menudo reconocido es la mejora de la calidad del sueño. Las personas con sobrepeso a menudo son propensas a roncar o trastornos respiratorios relacionados con el sueño.
Cuando el peso corporal disminuye, estos problemas pueden mejorarse, lo que ayuda a un sueño más profundo y de mejor calidad. Gracias a esto, el cuerpo tiene más energía para las actividades del día, al tiempo que mejora la capacidad de concentración y el rendimiento laboral.
Según los expertos, reducir el 10% del peso corporal ya es un resultado notable. En lugar de centrarse únicamente en el objetivo de una gran pérdida de peso a corto plazo, lograr pequeños hitos y mantenerlos a largo plazo puede aportar muchos beneficios prácticos para la salud.