El síndrome del intestino irritable (SII) puede causar dolor abdominal, hinchazón, diarrea o estreñimiento. Mantener una dieta, un estilo de vida y un seguimiento adecuados pueden ayudar a controlar los síntomas.
Ajuste de dieta
Según el profesor asociado Dr. Nguyen Anh Tuan, director de Cirugía del Hospital General Phuong Dong, una dieta baja en FODMAP puede ayudar a reducir algunos síntomas del SII. El FODMAP es un grupo de carbohidratos difíciles de digerir, que se encuentran en algunos alimentos como el trigo, los frijoles, las lentejas, las cebollas, el ajo, la leche que contiene lactosa, la miel y algunas frutas. Los pacientes deben hablar con un médico o un nutricionista antes de aplicar esta dieta a largo plazo.
La fibra soluble, como el psyllium, puede ayudar a las personas con estreñimiento con menos aumento de hinchazón que algunos otros tipos de fibra. La avena, las semillas de lino, las verduras y algunas frutas son fuentes de fibra que se pueden complementar en la dieta.
Además, se debe limitar la cafeína, el alcohol, los alimentos picantes o grasos si estos alimentos empeoran los síntomas. Llevar un diario de alimentación ayuda al paciente a reconocer los alimentos irritantes. Se debe comer despacio, masticar bien y dividir en comidas pequeñas en lugar de comer demasiado de una vez.
Mantén un estilo de vida saludable
Hacer ejercicio regularmente puede ayudar a la motilidad intestinal, reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo. Caminar, yoga o nadar son actividades apropiadas. Los pacientes también deben mantener un tiempo de ejercicio regular, adecuado para su estado físico.
El estrés puede empeorar los síntomas del SII. La meditación, el yoga, la respiración profunda o la terapia cognitivo-conductual (TCC) pueden ayudar a controlar el estrés. Al mismo tiempo, mantener un horario de sueño estable y dormir lo suficiente entre 7 y 8 horas cada noche también es beneficioso para la salud digestiva.
Monitoreo y tratamiento adecuados
Los pacientes deben registrar el tiempo, la frecuencia y el grado de los síntomas, y al mismo tiempo controlar la relación con los alimentos y las actividades diarias. Cuando los síntomas duren, cambian o no mejoran, es necesario consultar a un especialista en gastroenterología.
Los métodos de tratamiento del SII pueden incluir ajustes dietéticos, probióticos, apoyo psicológico y medicamentos según los síntomas. Los pacientes no deben usar arbitrariamente anticonvulsivos, antidiarreicos, medicamentos para el estreñimiento o antidepresivos, sino que deben usarlos según las indicaciones de un médico.
La coordinación entre una dieta adecuada, ejercicio, suficiente sueño, control del estrés y el cumplimiento del plan de tratamiento ayuda a las personas con SMI a controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida.