La albahaca contiene muchos aceites esenciales como el eugenol, un compuesto con propiedades antiinflamatorias y antibacterianas naturales. Según expertos de la Clínica Cleveland, las hierbas ricas en antioxidantes pueden ayudar al cuerpo a combatir el estrés oxidativo, un factor que contribuye a la inflamación crónica.
Mientras tanto, la miel ha sido muy valorada durante mucho tiempo por su capacidad para calmar la garganta y reducir la tos. La Clínica Mayo dice que la miel puede ayudar a reducir la frecuencia y la intensidad de la tos, especialmente cuando se mezcla con agua tibia. Gracias a sus propiedades antibacterianas naturales, la miel también ayuda a proteger la mucosa de la garganta.
Cuando se combina la albahaca picada con miel y se mezcla con agua tibia, esta mezcla puede ayudar a calmar la garganta, apoyar la digestión y aumentar la resistencia en los días de clima cambiante. Algunos expertos en nutrición también opinan que las hierbas ricas en polifenoles cuando se usan con miel pueden crear un efecto antioxidante sinérgico.
Sin embargo, los expertos señalan que esta es solo una medida de apoyo, no sustituye a los medicamentos para el tratamiento. Las personas con enfermedades subyacentes, especialmente la diabetes (diabetes), deben tener cuidado con la cantidad de miel utilizada. Mantener una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable sigue siendo la base para proteger la salud a largo plazo.