Según la Escuela de Salud Pública de Harvard T.H. Chan (EE. UU.), el té verde contiene catequinas, compuestos antioxidantes que pueden ayudar a reducir la inflamación, apoyar el sistema cardiovascular y contribuir a proteger las células del impacto de los radicales libres. Algunos estudios también muestran que beber té verde con moderación puede ayudar a controlar el peso y mejorar el estado de alerta gracias al contenido natural de cafeína.
El té verde también puede ayudar a mejorar la función cerebral y apoyar el metabolismo. Sin embargo, abusar del té verde o beberlo en el momento equivocado puede tener el efecto contrario.
Muchas personas tienen la costumbre de beber té verde con el estómago vacío para "desintoxicar" o perder peso rápidamente. Esto puede causar irritabilidad, malestar estomacal y aumentar el riesgo de irritación del tracto digestivo en personas sensibles.
Además, beber demasiado té verde durante el día puede hacer que el cuerpo absorba demasiada cafeína, causando insomnio, palpitaciones o latidos cardíacos rápidos. Los expertos recomiendan que los adultos solo beban entre 2 y 3 tazas de té verde al día y limiten su consumo por la noche.
Otra nota es que el té verde puede afectar la capacidad de absorción de hierro si se bebe inmediatamente después de las comidas. Por lo tanto, las personas con riesgo de anemia deben beberlo al menos 1-2 horas antes de las comidas.
Los médicos recomiendan que la gente elija té verde puro, limitando los tipos de té embotellado que contienen mucho azúcar. Combinar el té verde con una dieta saludable, dormir lo suficiente y hacer ejercicio regularmente traerá mejores efectos para la salud.