Cambios hormonales
Según el profesor asociado Dr. Nguyen Anh Tuan, director de Cirugía del Hospital General Phuong Dong, las hormonas juegan un papel importante en el control del peso y los antojos. Después del parto, el cuerpo de las mujeres experimenta muchos cambios hormonales, especialmente una disminución en los niveles de estrógeno y progesterona.
La disminución del estrógeno puede aumentar los antojos, lo que dificulta que las mujeres controlen la ingesta de alimentos. Esta hormona también participa en la regulación del metabolismo de las grasas. Cuando el estrógeno disminuye, la capacidad de metabolizar grasa puede disminuir, lo que lleva a la acumulación de grasa.
Estrés y falta de sueño
Cuidar a los recién nacidos requiere mucho tiempo y energía, lo que fácilmente hace que las mujeres tengan falta de sueño y estrés. El estrés puede estimular la producción de cortisol, una hormona relacionada con el aumento de peso. Los niveles altos de cortisol pueden provocar la acumulación de grasa abdominal, lo que aumenta el riesgo de obesidad.
Según la Organización Nacional del Sueño, las mujeres posparto suelen dormir menos de 7 horas cada noche. La falta de sueño puede aumentar los antojos y reducir la capacidad de controlar la ingesta de alimentos. Un estudio del International Journal of Obesity indica que las mujeres con falta de sueño tienen un riesgo de aumento de peso un 30% mayor.
Hábitos alimenticios
Después del parto, muchas mujeres no tienen suficiente tiempo y energía para preparar comidas saludables, lo que facilita la elección de alimentos procesados. El estrés también puede provocar una alimentación emocional, lo que hace que la ingesta de alimentos aumente.
Falta de actividad física
El tiempo limitado y la fatiga dificultan que muchas mujeres mantengan sus hábitos de ejercicio posparto. Según el Journal of Women's Health, más del 70% de las mujeres posparto no pueden mantener sus hábitos de ejercicio anteriores. La falta de ejercicio reduce el consumo de calorías y puede provocar un aumento de peso.
Factores genéticos
La genética también afecta la capacidad de controlar el peso. Según Nature Reviews Genetics, los factores genéticos pueden contribuir con el 40-70% del riesgo de obesidad. Las mujeres con antecedentes familiares de obesidad pueden tener un mayor riesgo de aumento de peso después del parto.
Capacidad de producción de leche
Algunas mujeres lactantes tienden a comer más para asegurar la leche materna. Las mujeres lactantes necesitan complementar entre 300 y 500 calorías al día. Si no controlan la ingesta de calorías, puede producirse un aumento de peso.