Sin embargo, muchas personas todavía no complementan suficiente proteína en su dieta diaria. Los nutricionistas creen que solo unos pequeños ajustes en los hábitos alimenticios pueden ayudar a aumentar la cantidad de proteína de manera efectiva.
Una de las formas sencillas es comenzar el día con un desayuno rico en proteínas. En lugar de comer solo pan o alimentos ricos en almidón, las personas pueden complementar con huevos, yogur o nueces. Según expertos de la Escuela de Salud Pública de Harvard T.H. Chan, la distribución uniforme de proteínas en las comidas diarias ayuda al cuerpo a absorber y utilizar los nutrientes de manera más eficiente.
Además, incorporar alimentos ricos en proteínas en platos familiares también es una forma fácil de aplicar. Por ejemplo, añadir frijoles, lentejas o pechuga de pollo a la ensalada, o acompañar el yogur griego con fruta. El Dr. Walter Willett, experto en nutrición de la Escuela T.H. Chan de Salud Pública de Harvard, dijo: "La proteína no solo se encuentra en la carne. Las fuentes vegetales como los frijoles, las nueces y los cereales integrales también proporcionan una cantidad significativa de proteína al cuerpo".
Otro consejo es elegir tentempiés ricos en proteínas en lugar de bocadillos azucarados. Las almendras, el queso bajo en grasa, los huevos duros o el yogur son opciones que ayudan a proporcionar energía estable y limitar la sensación de hambre entre comidas.
Los expertos recomiendan que los adultos mantengan una dieta diversa con muchas fuentes diferentes de proteínas, incluidos animales y plantas. La suplementación adecuada de proteínas no solo ayuda a mantener la salud muscular, sino que también contribuye a controlar el peso y mejorar la salud general.